Francisco Casado López

Película: Un golpe con estilo

Las comedias geriátricas constituyen un subgénero en cualquier cinematografía, como hemos visto recientemente alguna que otra muestra. Willie, Joe y Albert son tres amigos de toda la vida, compañeros de trabajo en la misma empresa, ya jubilados, pero capaces aun de atracar el banco que se quedó con el dinero de sus fondos de pensiones como consecuencia de la crisis de su empresa. Aunque con ello cometen un delito no están más que tomando lo suyo.

Es un remake de la película de igual título, Going in style (1979), de Martin Brest, con Lee Strasberg, Art Carney y George Burns, que aquí incorporan Morgan Freeman, Michael Caine y Alan Arkin, con algunas variantes con respecto a aquella, ya que en ésta se han eliminado las consecuencias y se ha introducido una historia de amor en la tercer

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Enrique Colmena

Artículo: Intérpretes andaluces del siglo XXI, la pléyade (III): Los (veinti)nueve novísimos (y 2)

Retomamos el censo de actores y actrices andaluces de la última hornada con esta segunda y última parte del artículo iniciado con Intérpretes andaluces del siglo XXI, la pléyade (III): Los (veinti)nueve novísimos (1).

Seguimos, pues, hablando de los actores y actrices que no han cumplido aún (o están a punto de) los cuarenta años, ese momento de plena actividad y continuo aprendizaje. Claro que algunos parece que ya venían aprendidos desde casa, como ocurre con la estupenda Belén Cuesta, sevillana recriada en Málaga, donde estudió teatro. Es una actriz especialmente dotada para los papeles cómicos, a los que suele insuflar grandes dosis de entrañable, genuina ternura. Empezó con pequeños papelitos en filmes de serie B como Hierro (2009) y en series de la factoría de El Terrat, como Palomitas. Su participación en La montaña rusa (2012), de Emilio Martínez Lázaro, aunque la película resultó ser un fracaso, le permitiría años más tarde volver a trabajar con el director madrileño en Ocho apellidos catalanes (2015), donde estaba soberbia. Anteriormente ya se había ido labrando un nombre en series como Bandolera y Vis a vis, para entrar en el cine por la puerta grande con el citado filme de Martínez Lázaro y con sus personajes de Tenemos que hablar (2016), de David Serrano, Villaviciosa de al lado (2016), de Nacho G. Velilla, y, sobre todo, Kiki, el amor se hace (2016), de Paco León, donde estaba espléndida, como en la serie televisiva Buscando el Norte. Belén es, sin duda, uno de los valores más firmes de la nueva generación de intérpretes andaluces y españoles.

Qué decir entonces de María León, hermana de Paco León e hija de Carmina Barrios, una familia evidentemente llamada por el arte interpretativo (en el caso de la madre, como ya sabemos, más por intuición que por técnica…), una mujer que, al margen de sus evidentes encantos físicos, aporta frescura, una gracia natural a sus personajes. Se mueve con facilidad en la comedia, aunque también ha hecho algunos papeles dramáticos, que ella hace rebosar de humanidad y autenticidad, como en La voz dormida (2011), de Benito Zambrano, donde estaba desgarradora, uno de esos personajes inolvidables que, de vez en cuando, nos da el cine, y que le reportó a la sevillana el Goya a la Mejor Actriz Revelación y el Premio a la Mejor Interpretación en el Festival de San Sebastián. Ese registro dramático, que no es muy frecuente en su carrera, sin embargo aparecerá también en Marsella (2014), de Belén Macías, pero en general su filmografía discurre por la comedia, tanto en televisión, con las exitosas series Con el culo al aire y Allí abajo, como en cine, en el díptico dirigido por su hermano, Carmina o revienta (2012) y Carmina y amén (2014), y también en la comedia que explotaba (a la manera de Ocho apellidos vascos) el filón de contraponer las diferencias regionales españolas en Cuerpo de élite

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