Película: 3 días para matar Sobre Pericón de Cádiz, el célebre cantaor, se escribió aquello de “por dos letras”, a vueltas con la guasa relacionada con tan parecida palabra que en su época tenía connotaciones más que negativas. Pues por una letra no es Luc Besson el maestro Robert Bresson. Bueno, por una letra y por un saco de cosas más. Por ejemplo, la capacidad de contar mucho con poco. Besson hace lo contrario, dice muy poco con mucho, demasiado metraje.

Este 3 días para matar no hace sino confirmar las limitaciones de la Teoría del Autor que definieron Bazin y Truffaut, entre otros: aquí el autor no es de ninguna manera el director, McG (bajo cuyo acrónimo se esconde Joseph McGinty Nichol, un especialista en cine de acción, cuyo cénit sería Terminator Salvation y su nadir Los ángeles de Charlie. Al límite), que no es sino un mero empleado del auténtico fautor, el Luc Besson sobre el que divagamos con la dichosa letra de menos.

Besson, aquí productor y guionista, pero en otros filmes también realizador, se ha convertido desde hace años en una referencia del cine francés con intenciones internacionales; bien relacionado, hace un cine comercial, generalmente de consumo fácil (con algunas excepciones: cfr. Juana de Arco), y su sello está siempre en sus producciones. Aquí McG se limita a aportar su oficio, que ciertamente es vigoroso, para poner en escena esta historia que juega con tópicos tales como el espía avejentado que habrá de sacar fuerzas de flaqueza y réditos a su veteranía para resolver un gravísimo problema de delincuencia organizada, a la par que intenta recomponer los puentes rotos con su hija adolescente, y la ominosa “compañía” (el eufemismo para llamar a la CIA sin mentarla por su nombre) que con sus poderosos recursos tiene sin embargo que fiarlo todo en un hombre más próximo a la sopita y buen vino de la jubilación que a la exigencia de la forma física y la cabeza despejada de un agente joven y en plenitud de facultades.

No es 3 días para matar una buena película. Tiene tendencia a la aparatosidad en las escenas de acción, que terminan cansando incluso a los incondicionales del género, además con un metraje a todas luces excesivo, que podría haberse recortado en veinte minutos sin ningún tipo de problemas. La historia tampoco aporta nada nuevo y se reduce a hozar en temas, diálogos y situaciones ya vistos “ad nauseam”.

Kevin Costner se une a la larga lista de viejas glorias (Willis, Ford, Stallone, Schwarzenegger, Seagal et alii) que pasean sus arrugas por productos de acción entre ciertas dosis de autoparodia, en algunos casos, pero en otros con toda seriedad, como ocurre en este filme de Besson, digo de McG… Qué lejos su mejor época, la de Bailando con lobos o JFK.

Dirigida por

McG

Género

Nacionalidad

Duración

117'

Año de producción

Trailer

3 días para matar - by , May 21, 2014
1 / 5 stars
Besson, no Bresson