Película: Westworld. Almas de metal

Esta entretenida aventura, trufada de ciencia ficción, fue la segunda película dirigida por Michael Crichton, quien años después conocería la fama mundial y, sobre todo, engordaría su faltriquera hasta reventar, con novelas de fanta-ficción como Parque Jurásico.


Westworld. Almas de metal es un producto situado en un futuro incierto, aunque se reconoce próximo, en el que existe un parque de atracciones donde es posible ser el protagonista de todo tipo de aventuras, en ambientes que recrean universos tales como el Imperio Romano, el Viejo Oeste y otros similares. Legiones de turistas se lo pasan pipa hasta que los chips de los robots empiezan a funcionar mal y los androides dejan de morir de mentirijillas para comenzar a matar de verdad.


Crichton fue también autor de la novela original en la que se basó un pequeño clásico del género de ciencia ficción de los años setenta, La amenaza de Andrómeda, además de ser el realizador de Coma, otra interesante aproximación al género que le ha dado de comer (y muy bien, es cierto...).


Westworld. Almas de metal tiene sus mejores bazas en la pintura que hace de una sociedad superhedonista (la de los años setenta, pero, por supuesto, también la presente, elevada a la máxima potencia), en la que todo gira en torno al placer. También se beneficia de la imponente presencia de Yul Brynner, cuyo fiero hieratismo tan bien conviene al personaje hecho de cables y chips que interpreta en el filme.


 


Dirigida por

Nacionalidad

Duración

84'

Año de producción

Westworld. Almas de metal - by , Dec 01, 2015
3 / 5 stars
Sociedad superhedonista