Película: Brigadoon

El musical de Broadway ha sido, y aún sigue siendo, aunque de forma muy modesta, un gran venero de temas y de éxitos para el cine musical de Hollywood. Los grandes musicales teatrales tenían una segunda vida cuando eran llevados al cine con los extraordinarios bailarines de los años cuarenta y cincuenta (las dos décadas de oro del musical clásico USA), así que no es de extrañar que a mediados de los años cincuenta, como una evolución natural, Alan Jay Lerner y Frederick Loewe se encargaran del guión, el primero, y de las músicas y canciones, el segundo, conforme a lo que ya habían hecho en Broadway en esta Brigadoon, una nostálgica historia de amor sobre un campo idealizado, para la ocasión plasmada en el viaje que dos norteamericanos de mediana edad y vida plenamente instalada en el Nueva York donde moran, a los Highlands escoceses, y cómo su pérdida del norte les lleva hasta un pueblecito, el Brigadoon del título, donde pronto se enteran de que, por mor de una petición que realizara doscientos años atrás el sacerdote del pueblo, éste sólo avanza a razón de un día cada cien años, a fin de preservarlo de la perfidia humana que (ya entonces, a mediados del siglo XVIII…) se perfilaba como la mayor amenaza para la bondad humana, como si Rousseau se hubiera adelantado con su teoría del Buen Salvaje y, vía milagro, el pueblo hubiera conseguido desaparecer y preservarse tal cual a lo largo del tiempo.

Visto con los (descreídos) ojos de hoy, pero también con la perspectiva que da nuestro tiempo, lo cierto es que el cura de marras flaco favor hizo a su pueblo, impidiéndole vivir una vida normal, con sus problemas y sus dificultades, con las perversidades ajenas y las propias. Pero cuando se rodó el filme era la década de los cincuenta del siglo XX, cuando al ajetreo de la gran ciudad (anda que si vieran cómo es la cosa en este siglo XXI…) se le oponía la idealización del campo, de la sociedad rural donde todo parecía más sencillo: el amor, pero también el trabajo, donde estrés era una palabra desconocida pero donde, ¡ay!, también habrá lugar para el resentimiento, el despecho, la venganza: y es que ordeñar vacas no vacuna (valga el casi trabalenguas) contra la maldad.

Pero al margen de la trama en sí misma, que hoy sería bastante reprobable (más que nada por la amputación de la vida normal de toda una comunidad, como si fueran amish a la fuerza congelados durante un siglo), lo verdaderamente memorable en el filme es el tono como onírico, la sensación de estar viendo un cuento de hadas, la historia romántica bañada en las bellas músicas de Frederick Loewe, con la coreografía impecable e impagable del gran Gene Kelly y la dirección briosa, vibrante, del maestro Vincente Minnelli, uno de los grandes del cine musical (también de la comedia y el melodrama, of course).

La escenografía de cartón piedra, que tanto “cantaba” en este tipo de filmes supuestamente ambientados en el campo aunque todo (árboles, maleza, hasta montañas) era de atrezzo, en este caso le confiere un adecuado tono como de cuento de Hoffmann o de Grimm, una sensación de irrealidad que ciertamente conviene a este “érase una vez” en la que el príncipe, para la ocasión un ajetreado ejecutivo de Nueva York, es seducido por la princesita, que resulta ser una laboriosa catetita escocesa que se pone en puntas por menos de un pitillo (y es que es Cyd Charisse, nada menos), y consigue que su amado renuncie a las perversidades de la gran ciudad para abrazar la vida espaciosa de despertar una vez cada cien años.

Kelly, como siempre, espléndido. No era un gran actor, pero cuando movía las manos y los pies para iniciar el baile, era como si tuviera alas, y ello sin necesidad de levantar las plantas del suelo. Charisse, las piernas más largas del Hollywood clásico, confirmaba en este delicioso caramelo algo ultramontano que era una de las bailarinas más versátiles y poderosas del musical clásico, compartiendo el podio de las más grandes con gente del talento de Ginger Rogers o Eleanor Powell.


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108'

Año de producción

Brigadoon - by , Aug 30, 2014
4 / 5 stars
La llamada de lo bucólico