Película: Brutos, sucios y malos Ettore Scola fue conocido en el cine italiano primero como un excelente guionista, especialmente dotado para la comedia, hasta que en la década de los setenta dio el salto a la dirección cinematográfica. Al principio se atrevió sólo con comedias, pero después fue perfilándose el trágico que llevaba dentro, y comenzaron a surgir filmes que buceaban en las complejas profundidades del ser humano. Entonces llegaron películas como “Un americano en Chicago”, “Una mujer y tres hombres” y “La sala de baile”, todavía tocadas de cierto toque humorístico, pero también “La terraza”, “Una jornada particular”, “Entre el amor y la muerte”, “La noche de Varennes” y “Splendor”, densos dramas, en algunos casos angustiosos melodramas románticos, que evidenciaban a un sutil observador del comportamiento humano.
“Brutos, sucios y malos” pertenece a un cruce entre sus dos caras, la cómica y la dramática. Significa una durísima denuncia sobre la situación en la que viven miles de familias en el extrarradio de las grandes urbes, pero no renuncia al humor, un humor negrísimo que recuerda en algunos momentos al de nuestro Luis Berlanga.
Estamos ante una obra atractiva, que se regodea (para denunciarla) en la miseria, en un tiempo en el que nadie quiere acordarse de que hay marginados, probablemente brutos, sucios e incluso malos, en cuyo interior late un corazón tan atrozmente rojo como el de cualquiera de nosotros. Protagoniza, al borde mismo de la genialidad, Nino Manfredi, el mítico actor de “Las tentaciones de Benedetto”, uno de los grandes cómicos del cine italiano de los últimos treinta años

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115'

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Brutos, sucios y malos - by , Jan 12, 2006
3 / 5 stars
Humor negrísimo