Película: Cómo entrenar a tu dragón

Aunque pudiera parecer lo contrario, lo cierto es que el nuevo (relativamente: veinte años ya cuando se escriben estas líneas) venero que supone la animación digital ha utilizado con menor frecuencia figuras humanas que personajes de animales o incluso de cosas. Parece como si el “cartoon” digital se prestara mejor a las formas animalísticas o cosificadas, aunque en puridad no tendría por qué ser así. Uno de los casos en los que se ha utilizado, y con buen tino, la morfología humana (bien que caricaturizada, como suele ocurrir) es esta interesante Cómo entrenar a tu dragón, que tuvo una segunda parte e incluso se anuncia, cuando se escriben estas líneas, la pre-producción de una tercera.

Estamos en el tiempo de los vikingos, pero de esos vikingos que hunden sus raíces en tiempos mitológicos, cuando los dioses eran Odín, Thor, Tyr, el reino mítico era Asgard, y el salón del trono el Valhalla. En ese contexto un pueblo es acosado desde tiempo inmemorial por los dragones, habiéndose forjado entre humanos y bestias una hostilidad imposible de romper. El hijo del jefe del clan, un chico enclenque y con escasa disposición a la obediencia, trae por la calle de la amargura a su padre y a sus mentores, que tienen que estar siempre sacando la cara por él para salvarle la vida o para evitar que sus meteduras de pata hagan daño a la comunidad. El chico está obsesionado con un rarísimo tipo de dragón del que supuestamente nadie ha podido dar cuenta, pues todos los que lo han visto han muerto. Cuando cierta noche, con un artilugio de su invención, parece derribar a uno, cree que todos sus problemas han acabado. Eso cree…

Cómo entrenar a tu dragón es una muy entonada aventura que bebe en afluentes muy diversos, desde clásicos como Los vikingos (1958), probablemente la obra maestra sobre este pueblo mítico, dirigida por el gran Richard Fleischer, con su inolvidable protagonista, Einar (un Kirk Douglas en el que quizá haya sido su personaje más violento y pendenciero), pero también en otros pozos mucho más prosaicos, como la serie televisiva de dibujos animados Vickie el Vikingo, que alegró las tardes de los niños de los años setenta y ochenta, y todavía anda rulando por ahí por plataformas de contenidos “vintage”. Tampoco sería ocioso hablar de cierto tributo a un clásico moderno como Avatar (2009), en especial por lo que se refiere a las enormes criaturas voladoras cabalgadas por humanos. Entre unas influencias y otras, la película termina siendo un muy entonado relato de aventuras que habla sobre el respeto a la diferencia, sobre la necesidad de acabar con los prejuicios y ver las cosas con mente abierta.

Los directores (alguna vez habrá que estudiar por qué es tan frecuente en la animación digital que sean dos los realizadores, en contra de lo habitual en el cine con personas de carne y hueso, e incluso en los dibujos animados tradicionales, en los que sólo suele haber uno), Dean DeBlois y Chris Sanders, autores a su vez, también en comandita, del “cartoon” de dibujo clásico Lilo & Stitch (2002), confirman que tienen buena mano para contar historias que saben a nuevas, aunque en el fondo sean (como casi todo hoy día) un “remix” de temas, estilos e influencias.


Género

Nacionalidad

Duración

98'

Año de producción

Cómo entrenar a tu dragón - by , Nov 03, 2015
3 / 5 stars
Entre Einar y Vickie el Vikingo