Película: Cuando el viento sopla No es frecuente que en filmes de animación se proponga otra cosa (con ser ello importante y de sumo interés) que entretener y divertir a los más pequeños. Eso sucede con Cuando el viento sopla, una película de dibujos animados que pretende, aparte de contar una historia, hacer reflexionar sobre el grave peligro, siempre latente, de una guerra nuclear. Basándose en un cómic de Raymond Briggs, el director japonés afincado en Gran Bretaña, Jimmy T. Murakami, realiza una obra pequeña en su modestia pero grande en su interés. Otorga todo el protagonismo a una simpática pareja de ancianos que se está preparando para lo que creen será una pasajera cuarentena tras el holocausto atómico que se adivina. Los preparativos del viejecillo, los sermones de la mujer, la dura y cruda realidad del invierno nuclear, se irán apropiando paulatinamente del ánimo de los únicos intérpretes, casi humanos, de la cinta. Y lo mejor es que todo ello está conseguido huyendo del tremendismo propio de filmes como El día después. Aquí todo es cotidiano, todo es natural, incluso el propio envenenamiento por la contaminación está dado sin grandes tragedias. El dramatismo subyace en la película, no es necesario subrayarlo innecesariamente. Murakami ensayó con éxito una cuidada combinación de objetos reales y dibujos animados. Hay que agradecerle que, a pesar de su origen étnico, el realizador nipón no haya recurrido a los tópicos cartoons tipo Heidi o Marco, y haya preferido un dibujo no estrictamente antropomórfico, pero con el que es fácil identificarse.

Dirigida por

Género

Nacionalidad

Duración

80'

Año de producción

Cuando el viento sopla - by , Apr 26, 2006
4 / 5 stars
Después del holocausto nuclear