Película: El amor en los tiempos del cólera Tal vez no era Mike Newell el director más adecuado para llevar a la pantalla la adaptación de la caudalosa (por su elevado número de páginas) novela de Gabriel García Márquez “El amor en los tiempos del cólera”. Newell es un todoterreno que igual hace comedias puras (“Cuatro bodas y un funeral”, su mayor éxito comercial) como comedias dramáticas (“Un abril encantado”, seguramente su mejor película), pero también dramas con tintes de thriller (“Bailar con un extraño”), thrillers con toques de drama (“Donnie Brasco”) y hasta capítulos de la franquicia fantástica más rentable de la historia (“Harry Potter y el Cáliz de Fuego”). Pero este drama romántico que supone “el amor en los tiempos…” no parece cuadrar mucho con sus aptitudes, y menos aún cuando se trata de adaptar a un escritor de verbo tan florido como el gran Gabo.
Un crítico literario de postín de la época en la que se publicó esta novela-río la menospreció con un “Demasiados aromas” como titular de su texto: se ve que pertenecía a la progresía marxista-leninista, en su facción carajotista, ésa que cree que el amor es una mariconada que nada tiene que ver con el poder transformador de la izquierda, bla, bla, bla… Pues en el caso de esta versión al cine habría que decir que hay “demasiados pocos aromas”, y todo lo que en la novela es textura, sabor, olor, un festín para los sentidos a través del verbo flamígero, evanescente, del escritor colombiano, aquí es pulcra adaptación, sin la exuberancia del original literario ni (lo que es peor) ninguna propuesta alternativa que le confiera auténtica personalidad.
Sabemos, desde el principio de los tiempos, que el cine no tiene por qué hollar el mismo camino de los textos literarios que adapta; pero también que, si se “traicionan”, hay que hacerlo aportando algo novedoso: una visión distinta, un toque personal, una perspectiva alternativa. Nada de ello hay en este Mike Newell, que presenta como credenciales sólo su evidente profesionalidad, carente de nervio y de auténtico talento.
Así las cosas, queda una adaptación resultona, con un importante esfuerzo de producción para reproducir el ambiente colonial caribeño de finales del siglo XIX y principios del XX, pero poco más. Javier Bardem quizá no fuera el actor más adecuado para esta historia romántica: aquí tiene toda la apariencia de un sapo, o una rana, si quieren, no precisamente con pinta de galán. El resto del reparto se adapta razonablemente a sus personajes, destacando Benjamin Bratt, el ex de Julia Roberts, que compone un muy aceptable doctor Juvenal Urbino.
Así las cosas, la adaptación de Newell es un quiero y no puedo. No es que se le reprochen faltas de ortografía, por supuesto, ni tampoco carencias técnicas ni artísticas. Pero una novela como la del Nobel colombiano bien hubiera merecido otro cineasta con una pizca de genio a la hora de ser trasladada a la gran pantalla.
Claro que, en honor a la verdad, casi todas las adaptaciones de Gabo al cine han terminado en fiasco; basta recordar la “Eréndira” de Ruy Guerra, o la “Crónica de una muerte anunciada” de Francesco Rosi. Quizá el único texto suyo que alcanzó una auténtica dimensión fílmica fue “El coronel no tiene quien le escriba”, y ello gracias a la fuerte personalidad de Arturo Ripstein, que hizo la historia suya. Pero fue la excepción que confirma la regla…


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120'

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El amor en los tiempos del cólera - by , Jan 28, 2008
2 / 5 stars
Pocos aromas