Película: El balcón abierto

Es El balcón abierto, como parece evidente, un nuevo intento de acercarse al mundo del poeta granadino, Federico García Lorca, a través del cine. A lo largo del filme, Jaime Camino, su director, va dando entrada a textos propios del poeta, leídos a guisa de diario o libro de intimidades. De vez  en cuando la obra lorquiana restalla entre las imágenes, y se arrebata con un verso de Poeta en  Nueva York, o una frase de La casa de Bernarda Alba, o un amor verde aceituna del Romancero gitano. Algunas incursiones al surrealismo, movimiento del que el poeta fue deudor en su época, y algunos caracteres típicos (y tópicos) de Federico, completan el trabajo del cineasta catalán.

Pero, ¿qué es lo que falla? ¿Dónde esta el error? Quizá en las ínfulas. Se ha querido hacer un batiburrillo lorquiano desde la pretensión, desde el trascendentalismo mal entendido. Y no hay nada más lejos del autor de Doña Rosita la soltera que la pedantería. Y que conste que no todo en la película es fallido. Hay momentos conseguidos, como la escenificación (casi un trasunto de la libertad en España) de Bernarda Alba. Las apariciones del “Amargo” y el “Jinete” rescatan también algo del alma del poeta. Por cierto que Antonio Flores sorprende por su composición atribulada, su desgarro contenido, su voz sugerente y templada. ¡Quién lo iba a decir! Pero al margen de estos aciertos parciales, el problema está en que la película no sabe a dónde va. Existen carencias en los planteamientos que son insalvables. De esta forma, lo mejor es, además de lo que queda dicho, la palabra del poeta, tan superior a las imágenes que, cuando se solapan ambas, es mejor cerrar los ojos y dejarse llevar por el arrullo de los versos.


Dirigida por

Género

Nacionalidad

Duración

90'

Año de producción

El balcón abierto - by , Dec 27, 2014
2 / 5 stars
El arrullo de los versos