Película: El corazón de la Tierra

La historia de Andalucía es riquísima en sucesos y eventos que podrían servir de veneros inagotables para las artes, el cine entre ellas. Pero no es frecuente que se rueden filmes con esas temáticas, y, lo que es peor, cuando se hace tampoco se suele dar en la diana. Es el caso, lamentablemente, de esta a priori tan interesante El corazón de la Tierra, que recrea, con la base argumental de la novela homónima de Juan Cobos Wilkins, los sucesos acontecidos durante la explotación de las minas de Riotinto, en Huelva, por parte de los ingleses, a finales del siglo XIX.


En ese contexto histórico se desarrolla la lucha de un pueblo por su salud (es curioso que no por los estipendios recibidos; será que, como decía el clásico, primero es la salud y luego ya veremos…), dado que las emanaciones de los pozos producen devastadoras enfermedades en niños y adultos. La rebelión de los nativos será reprimida con crueldad por el ejército; años más tarde, dos niñas, ya adultas, rememorarán aquella historia que culminará en la venganza inevitable, pero también en amores cruzados, muertes tan dolorosas, un muestrario de horrores en una civilización aún en mantillas.


Pero, a la vista del resultado, no parece que Antonio Cuadri fuera la persona adecuada para narrar esta historia; no hace mucho disfrutamos con su La buena voz, un filme pequeño, tan cálido, tan hermoso, que ahora este envite, una superproducción (que, ¡ay!, se adivina escasa en cuartos, al menos para el volumen que aparenta tener el proyecto), parece venirle grande.


Porque el problema de El corazón de la Tierra es que no resulta creíble, las escenas de masas están rodadas con pesadez, y lo que debería golpear en lo más hondo, por ejemplo la horrible masacre en la plaza del pueblo (que daría lugar a la frase hecha andaluza “el año de los tiros”), no llega a tocar fibra sensible alguna; se aprecia paladinamente la carpintería cinematográfica, el atrezzo, la impostación de los actores y figurantes: no hay verdadero nervio cinematográfico.


Tampoco el perfil de los personajes ayuda mucho, con continuos cambios de carácter, como el personaje de Joaquim de Almeida, tan pronto valeroso salvador, con riesgo de su vida, de una persona anónima, como ordenante de torturas y matanzas sin nombre; o el personaje de Philip Winchester, demediado entre su papel de salvador de los parias de Riotinto y el de sumiso perrito faldero de su amo y patrón, que simultanea casi hasta el final.


Lástima: me hubiera gustado tanto poder hablar de una gran película que hacía honor a uno de los momentos históricos más controvertidos e interesantes de la Historia de Andalucía… y me hubiera gustado tanto volver a elogiar el cine de Cuadri… Pero la verdad se abre camino, y me temo que no soy el único que así lo ha entendido, porque tampoco el público, a pesar del despliegue publicitario, ha dado su apoyo a esta película que, lamentablemente, no da lo que se esperaba de ella. Otra vez será…


 


El corazón de la Tierra - by , Mar 05, 2016
1 / 5 stars
Un río tinto de sangre