Película: El crimen del padre Amaro

Precedido de un halo de escándalo por el impacto que ha tenido en la curia mexicana y en la muy importante comunidad católica de México, llega El crimen del padre Amaro, libre adaptación de la novela homónima de Eça de Queiroz, escrita en el siglo XIX y ambientada en el Portugal de la época, y versionada ahora situándola en pleno siglo XXI y en el paisaje agreste y socialmente asfixiante de un pueblecito azteca.


Carlos Carrera ha sido el director responsable de esta adaptación, un cineasta prácticamente inédito en España (sólo se ha visto de él, y en circuitos muy minoritarios, su multipremiado corto El héroe, y hace ya una pila de años), y ciertamente ha salido con bien del ambicioso proyecto. No es que su película sea una maravilla, pero es cierto que toca algunas teclas interesantes y que mantiene el tipo durante todo el metraje.


La historia cuenta la irrupción de un cura joven en un pueblito del México profundo, donde una catequista casi adolescente caerá rendida antes sus encantos; el sacerdote, al que llaman el consentido del obispo porque la alta curia del país lo prepara para futuros e importantes cargos dentro de la Iglesia, habrá de vérselas con problemas varios, desde un cura sesentón que convive a escondidas con una feligresa hasta un sacerdote de la Teología de la Liberación y, sobre todo, con el amor volcánico con la adolescente.


Pero el cura protagonista resulta con frecuencia desconcertante; Carrera lo da inicialmente como un hombre desprendido, generoso, abierto, un hombre de bien que, sin embargo, en un momento dado comienza a obrar como un mamporrero en representación del ordinario del lugar (que, como se sabe, no es un individuo muy basto y vulgar, sino la forma en que se denomina dentro de la Iglesia al obispo de la demarcación); esa desconcertante forma de comportarse del personaje central, y la disparidad de temas tocados, desde la corrupción del poder y de las altas jerarquías eclesiales, hasta la lucha de los indígenas contra el narcotráfico o los paramilitares, para terminar en un drama decimonónico con curita rijoso y aborto incluido, hace finalmente que el filme no llegue a cristalizar como la gran película que podría haber sido, sin que por ello carezca de interés.


Notable el trabajo de un Gael García Bernal que es, desde hace algunos años, el más prometedor de los jóvenes actores mexicanos, de notable apostura y dominador de todos los registros. Entre los veteranos nos quedamos con un segurísimo Sancho Gracia, que sigue en estado de ídem.


 


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Duración

118'

Año de producción

El crimen del padre Amaro - by , Jan 01, 2015
2 / 5 stars
El consentido del obispo