Película: El desconocido del lago La frontera entre el cine comercial y el cine porno cada día se hace más difusa. Si antes, salvo excepciones rarísimas (véase por ejemplo El imperio de los sentidos, de Nagisa Oshima, o El hombre herido, de Patrice Chéreau), los excursos pornográficos (entiéndase planos en los que se presenta sexo explícito) no aparecían jamás en el cine comercial, desde hace un tiempo a esta parte (datemos desde principios de este siglo XXI) es relativamente frecuente que, en filmes siempre con marchamo independiente, o del antiguamente llamado cine de autor, pueda verse ese tipo de escenas. A vuela pluma se pueden citar títulos como Romance X, 9 songs, Shortbus o Ken Park, por citar sólo algunos filmes en los que se da esta circunstancia.

El futuro, seguramente, irá en esa línea, la de hacer cada vez más difusa, cuando no inexistente, lo que antes era una muralla inexpugnable. Buen ejemplo de esto que decimos es El desconocido del lago, que parte de una situación de cruising (ligue gay en espacios abiertos, para entendernos), en una zona de un lago francés donde los hombres van en busca de sexo rápido y anónimo. Un chico, Franck, habitual del lugar, traba amistad con un hombre maduro, Henri, que no busca sexo sino compañía, un rato de conversación que le distraiga de la soledad en la que se ha convertido su vida tras su divorcio. Al chico, por su parte, le gusta Michel, un treintañero de cuerpo formidable pero que parece tiene un novio fijo, por lo que no le es posible acceder a él. Sin embargo, un atardecer, ya casi de anochecida, Franck verá cómo Michel ahoga a su novio en el lago. Tras aparecer el cuerpo, la Policía empieza a hacer sus pesquisas, mientras Franck y Michel se enrollan y todo parece perfecto. Pero Henri advierte a su amigo Franck que Michel parece un tipo extraño, oscuro, que no es oro todo lo que reluce…

En El desconocido del lago cabría distinguir dos partes: una primera, bastante inane y repetitiva, en la que vemos en varias ocasiones a Franck llegar a la zona de cruising, sentarse un rato con Henri, bañarse o ligar, o ambas cosas; todo ello como el Día de la Marmota, con una notable impresión de constante déja vú. Después el tema se anima, a partir del asesinato del primer novio de Michel; entonces la atmósfera se torna más densa, como viciada, sobre todo cuando aparece en pantalla el criminal, y lo que parecía una comedia dramática muy subida de tono se convierte en un thriller (también subidísimo de tono, claro…).

Alain Guiraudie dirige de forma bastante plana, sin complicarse la vida, aunque es cierto que al tema le iba una dirección impersonal, casi invisible.

Curiosamente el personaje más interesante es Henri, el único rol no homosexual (aunque en un momento determinado le reconoce a Franck que en su juventud “hizo de todo”), un hombre desoladoramente solo, que busca una palabra amiga; como dice en un momento de la película, allí, en la zona de cruising, es el único sitio donde puede hablar con desconocidos sin que esa actitud llame la atención.

El desconocido del lago resulta ser, entonces, una cinta curiosa, no especialmente distinguida, pero ambientada en un contexto que, sin duda, no dejará indiferente a nadie. El final, en anticlímax, apunta hacia un amor fou bastante imposible y, desde luego, extremadamente peligroso…

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100'

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El desconocido del lago - by , Apr 11, 2014
2 / 5 stars
Cruising, thriller, fou