Película: El día más feliz en la vida de Olli Mäki

Pareciera que el cine finlandés empieza y acaba con los hermanos Kaurismäki, Aki y Mika (parece un trabalenguas…), que son los cineastas más conocidos en Occidente, en especial el primero, que ha conseguido llegar al estatus de director de reputado prestigio cuyo cine se ve con normalidad dentro de los circuitos de exhibición europeos que programan cine independiente. Pero hay otros directores a tener en cuenta, como Jarmo Lampela o Klaus Härö; de este último hemos visto recientemente su estupenda La clase de esgrima (2016).

Juho Kuosmanen es uno de los nuevos valores del cine finés. Tiene en su haber una todavía corta carrera como director, con cuatro cortos y solo dos largometrajes, Taulukauppiaat (2010), cuyo título internacional ha sido The painting sellers, y este El día más feliz en la vida de Olli Mäki, que pone en escena varias semanas del verano de 1962, cuando el boxeador del título se va a enfrentar al campeón del mundo del peso pluma, el norteamericano John Bosco Jr.


El evento, todo un acontecimiento en la mortecina Finlandia de los años sesenta, un país neutralizado por la Unión Soviética que carecía, stricto sensu, de relevancia internacional, podía suponer para el país situarse por primera vez en el primer plano mundial, mucho antes de que dieran sopas con honda al resto de los mortales con sus insuperables datos del estudio PISA. El país se moviliza en torno a su héroe, pero este, en esos días, cae rendidamente enamorado de una joven, con lo que la preparación (con la imprescindible obligación de adelgazar más de tres kilos para encajar en la categoría pluma) se hace dificultosa, complicada además por la presión angustiosa de un mánager que le exige una dedicación física y mental absoluta, cuando el bueno de Olli en quien realmente piensa es en su amor Reija…

El día más feliz en la vida de Olli Mäki cae irremediablemente simpática por su carencia de ambiciones, más allá de poner en escena la historia de este verídico boxeador que tuvo la oportunidad de alcanzar la fama pero que quizá la perdió ganando en cambio una vida al lado de la mujer que amaba. Gusta su tono “vintage”, rodado en un blanco y negro muy “sixty”, que recuerda poderosamente, tanto por la fotografía como por la muy cuidada ambientación, el tono de aquellos años sesenta. Lamentablemente, el tono menor, casi pidiendo perdón, que imprime el guionista y director, Kuosmanen, hace que, con frecuencia, la historia pierda ritmo y la narración entre en terrenos sin mayor interés, con un tono átono que no beneficia en absoluto la atención a la pantalla.

Ello no significa que el filme no tenga valores, que los tiene, y resulta ser un producto estimable y agradable de ver, la lucha sorda entre vida y oropel, entre modestia y dinero, entre sentimientos y vacua algarabía. Pero no es, me temo, la obra redonda que algunos han querido ver.

Entre los intérpretes me quedo con el trabajo callado, casi monacal, del protagonista, un Jarkko Lahti que compone un boxeador (al que llamaron pomposamente El panadero de Kokkola, con la moda de la época de poner sobrenombres más bien estrafalarios a los púgiles) superado por las circunstancias, llamado por poderes interesados a una enjundiosa tarea que, sinceramente, en el fondo, le resbalaba.


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92'

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El día más feliz en la vida de Olli Mäki - by , Feb 09, 2017
2 / 5 stars
El panadero de Kokkola