Película: El diablo viste de Prada A veces la caracterización asocia ideas tal vez (o no) imposibles: el aspecto de la Miranda Priestly que encarna Meryl Streep es, tal cual, el de la Cruella de Vil que inmortalizó Glenn Close en la versión con actores de carne y hueso de “101 Dálmatas”. Así las cosas, la historia se ve con otra perspectiva. Porque no sólo esa Miranda es la redactora jefa todopoderosa de la revista de moda por excelencia (la inexistente “Runway”, al parecer un compendio de algunas de las que sí existen: “Vogue”, “Cosmopolitan”, “Vanity Fair”…), sino que su forma de comportarse no es muy lejana, en plan arpía, al de la antagonista de la película de Disney.
Podría considerarse también “El diablo viste de Prada” como una metáfora del mundo, en el que una chica lista pero poco interesada en su aspecto sufre una transformación, de patito feo a hermoso cisne, por la proximidad de la dictadora de la moda que tiene por jefa, y cómo eso influye en su convivencia con la gente que quiere. Pero, no nos engañemos, realmente lo que pretende David Frankel es hacer una comedia brillante, divertida y con su punto de sarcasmo sobre la moda, en la que una nada ociosa y odiosa diosa (perdón por el trabalenguas: no me he podido resistir…), que derriba famas y alza talentos, hará la vida imposible ( pero también descubrirá algunas cosas importantes) a la incauta que le sirve de “chica-para-todo” (menos sexo, no piensen mal…).
Frankel, curtido en el género a través de series televisivas como “Sexo en Nueva York”, dirige con soltura a sus actrices (ésta es una película de mujeres y, sobre todo, para mujeres, y si hay algún hombre es gay, como la mano derecha de Miranda) y la película se sigue con agrado, recreándose sobre todo en el personaje central, interpretado excelsamente (algo que no tiene nada de relevante: ella siempre está así) por una Meryl Streep a la que la madurez personal parece que le va a deparar papeles de mujeres fuertes y de una pieza, como esta “superwoman” de la moda que, sin embargo, no se resiste a echar su lagrimita, como es ya marca de fábrica en esta, por lo demás, tan extraordinaria actriz. A su lado, Anne Hathaway bastante hace con no parecer la chica que llevaba los cafés en el rodaje del filme…

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109'

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El diablo viste de Prada - by , Oct 10, 2006
2 / 5 stars
Cruella de Vil, experta en moda