Película: El herrero

De entre los muchos cortos de comedia que realizó e interpretó Buster Keaton, quizá no sea El herrero de los más entonados, lo cual no quiere decir que sea fallido: lo bueno de Keaton es que, incluso no estando especialmente inspirado, como es el caso, su cine es siempre talentoso, lleno de hallazgos, con aportaciones interesantes. Todo ello como el fecundo aprendizaje que le llevaría al estado de madurez alcanzado a partir de 1923, con una miríada de espléndidos largometrajes (desde Tres edades a La ley de la hospitalidad pasando por Siete ocasiones, El héroe del río o, por supuesto, su obra maestra, El maquinista de la General) en los que aplicó cuanto había desarrollado en su período de filmación de cortos.

Una herrería. El ayudante del herrero, nuestro Buster, resulta ser un manazas tirando a irrecuperable. Algunas de sus meteduras de pata y el carácter borrascoso e irascible del herrero hacen que éste termine en chirona; entonces nuestro delicioso pánfilo podrá alardear de sus torpezas con un variado público al que consecutivamente le ensucia el caballo, le inventa sillas de montar imposibles o le destroza involuntariamente el coche hasta dejarlo para el desguace.

Keaton y su correalizador para la ocasión, Malcolm St. Clair (con el que codirigió varios filmes) plantean la película como un ejercicio de “slapstick” sobre la base de las muchas posibilidades que otorgan cuantos elementos hay en una herrería que, además, funciona a modo de taller de coches (entonces todavía en mantillas). La surtida y variada panoplia de herramientas del local permite al cómico de rostro hierático desarrollar toda una coreografía de meteduras de pata, que los realizadores ejecutan con una limpidez (y sin especialistas…) ejemplar. Claro que lo importante no es tanto esa ejecución como que ciertamente el corto, en su faceta de “slapstick” de corte mecánico, funciona y divierte al público, aunque es verdad que a veces se abusa de algunos recursos, como el reiterado desastre “destroyer” del vehículo impolutamente blanco, que resulta a la larga alto repetitivo.

El conjunto, un tanto irregular, resulta sin embargo fresco y divertido a pesar de sus insuficiencias y sus carencias. No siempre Keaton fue sublime, pero aún así, siempre gusta.


Género

Nacionalidad

Duración

19'

Año de producción

Trailer

El herrero - by , Mar 08, 2016
3 / 5 stars
¡Vaya manazas!