Película: El hombre que perdió su sombra

Con participación de la productora Tornasol de Gerardo Herrero junto a productores suizos, portugueses y franceses, se rueda en Almería El hombre que perdió su sombra, una visión desolada sobre la pérdida de la identidad política. En ese momento había transcurrido sólo dos años desde la caída del Muro de Berlín, y la desbandada en los partidos comunistas, más allá del ya entonces derruido Telón de Acero, pero también en la Europa occidental, se ha convertido en un hecho cotidiano. Los partidos comunistas dejan de serlo, para redenominarse “socialistas”, o “de izquierda”, o incluso “socialdemócratas”. Corren malos tiempos para la utopía, y la película de Tanner presenta a un viejo militante de la izquierda proletaria frente a un joven producto de su tiempo, de un tiempo desideologizado y arbitrario, un joven atribulado entre dos mujeres, como símbolo del descolocamiento humano y social de toda una generación que no ha creído, como es la obligación de todo joven, que el mundo puede y debe ser cambiado.

El hombre que perdió su sombra no es, desde luego, de lo mejor de Tanner; recordar títulos como La salamandra, Jonas, que cumplirá los 25 en el año 2000, Messidor, A años luz o En la ciudad blanca es evocar una edad de oro del cine suizo, pero también del europeo, cuando una película era algo más que un paquete de palomitas y un refresco de cola, cuando el cine hacía pensar y no embrutecía. Pero ello no empece la impresión de que se fue muy duro con esta película por parte de cierta crítica, que no comprendió tal vez hasta qué punto la propia desorientación de los que han visto cómo se derrumba la ideología en la que han creído durante toda su vida se trasluce muy apropiadamente en el filme que pretendía ponerlo en imágenes. Película de transición en la filmografía de Tanner, tras su fecundísima etapa de los años setenta y mediados de los ochenta, no debe ser relegada a un puesto secundario sino darle el valor del cambio, de la evolución que estaba sucediendo en el cine del suizo conforme el mundo que le había apoyado y en el que había creído durante toda su vida se venía abajo.

Por supuesto que la presencia de Paco Rabal, en un papel pintiparado para él, tan cercano ideológicamente, tan sabio como él, es fundamental en una película que no sería lo mismo sin su figura, que llena la pantalla cada vez que aparece. Su interpretación y su carisma serían recompensados con el premio al mejor actor en el Festival de Montreal.


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102'

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El hombre que perdió su sombra - by , Jan 10, 2015
2 / 5 stars
Tras la caída del Muro