Película: El marido de la peluquera

De Patrice Leconte nadie esperaba nada hasta 1988, a la vista de su poco estimulante filmografía, donde podían contarse con los dedos de una mano (y sobraban cinco...) las películas de interés. Pero en el año de marras Leconte se destapa con una adaptación de Simenon, Monsieur Hire, que llamó poderosamente la atención por el sutilísimo amor que destilaban sus fotogramas.


Se presentaba entonces un dilema: o Leconte era una joya engastada en una corona de latón (vale decir el cine de comedia infame que se había visto obligado a rodar para hacerse un hueco en la profesión), que hasta entonces no le había dejado brillar por sí mismo, o había sonado la flauta por casualidad, como en la fábula del burro. El marido de la peluquera confirma la primera de las hipótesis barajadas: es una muy hermosa historia romántica, en los límites imprecisos en los que el simple amor se convierte en obsesión erótica, en especialización fetichista.


Un hombre alimenta desde niño una fijación sensual hacia las peluqueras. Con el tiempo buscará la felicidad entre los pechos arrulladores de una de ellas, madre y maestra, virtuosa y puta a la vez; pero un secreto relé en la mente de la fémina maquina hacia la infelicidad...


Hecha de pequeños detalles, de hermosos y sutilísimos matices, con una banda sonora muy cuidada y a la vez una sugestiva utilización de los silencios y los primeros planos, El marido de la peluquera se convierte en uno de los hitos del cine romántico contemporáneo, de intenso tono "fou" y trágico, un punto de referencia inevitable en su género; Anna Galiena no dejará de ser ya nunca, por más diversos papeles que haga, esa bella "coiffeuse", ligeramente entrada en carnes, que habitó los sueños húmedos del protagonista y de una larga lista de espectadores...


 


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85'

Año de producción

El marido de la peluquera - by , Nov 06, 2015
4 / 5 stars
Virtuosa y puta