Película: El señorito y las seductoras Esta comedieta contó con una historia urdida por Juan José Alonso Millán, reputado comediógrafo del tardofranquismo de tanto tirón popular como escaso talento, que llegaría a ser presidente de la SGAE (sin comentarios…); esa historia fue llevada al cine por Ramón “Tito” Fernández, un hombre que tiene en su haber la realización de “No desearás al vecino del quinto”, para vergüenza de los españoles la película más taquillera del cine hispano durante lustros.
“El señorito y las seductoras” es la tópica astracanada con donjuán de vía estrecha al que una jaquetona de excelente buen ver y mejor palpar le tiende una trampa. El casanova, cándido al fin, entra al trapo y cae en la emboscada. Todo perfectamente previsible, con moraleja y todo.
Por el camino queda un cierto toque seudoerótico, todo lo que se podía en las mojigatas fechas de finales de los sesenta en España; mientras en Francia se preparaba “El último tango en París”, aquí se hacía quincalla suberótica como este “El señorito y las seductoras”. Curiosamente, “Tito” Fernández es en su oficio un cineasta riguroso: la película está razonablemente bien hecha, aunque su contenido es infame.
A la cabeza del reparto aparece Arturo Fernández, durante décadas el galán de moda en los escenarios españoles, y que también hacía incursiones de vez en cuando en cine.



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80'

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El señorito y las seductoras - by , Sep 07, 2008
1 / 5 stars
Quincalla suberótica