Película: El tiempo en sus manos El gran H.G. Wells, el novelista visionario que predijo buena parte de los inventos modernos, pero que también tuvo una preocupación ética por el futuro del hombre, ha sido adaptado al cine con cierta frecuencia. Una de las más interesantes versiones de su obra (y de su vida, adecuadamente fantaseada) fue “Los pasajeros del tiempo”, un agradable filme de aventuras y amor dirigida por Nicholas Meyer. De las otras adaptaciones de sus novelas, ésta es una de las más celebradas. Se trata de una interesante fabulación sobre el futuro de la humanidad, a través de una máquina que es capaz de trasladar a sus ocupantes hacia delante o hacia atrás en el tiempo.
En plena Inglaterra victoriana, a finales del siglo XIX, un sabio inventa la máquina del tiempo, en la que viaja en primer lugar al año 1917, en plena Gran Guerra. Su segunda etapa será 1939, justo en los primeros combates de la Segunda Guerra Mundial. Lo mejor de la película es la construcción de artefactos y maquetitas, en las que George Pal, el director, era perito. El aliento liberal wellsiano permanece intacto en esta aplicada ilustración de su obra. Una película un punto naïf, pero hermosa en sus conclusiones.
Rod Taylor encarna en este filme un papel algo distinto al habitual de aventurero que solía desempeñar. Con él, Yvette Mimieux, una actriz europea de cierto éxito en su momento, después olvidada. Como secundario aparece Sebastian Cabot, de quien la generación que frisa la cincuentena recordarán sus apariciones como mayordomo en la serie televisiva “Mis adorables sobrinos”.

Dirigida por

Nacionalidad

Duración

103'

Año de producción

El tiempo en sus manos - by , Dec 03, 2006
3 / 5 stars
Hermosa, liberal, humanista, naïf