Película: Eternamente tuya Tay Garnett tiene un hueco en los libros de cine fundamentalmente por ser el realizador de la segunda versión del clásico negro de James M. Cain “El cartero siempre llama dos veces”, en la que consiguió una atmósfera morbosa y sugerente con la pareja Lana Turner-John Garfield. Pero no fue ésa su única cinta de interés. Garnett fue un hombre que supo hacer casi todos los géneros, y en esta “Eternamente tuya” se adentró con éxito en los terrenos de la comedia, género que frecuentaría con asiduidad a lo largo de su carrera.
“Eternamente tuya” cuenta la historia de una jovencita llena de ganas de vivir que planta a su novio en vísperas de la boda, para casarse con un atractivo casanova de profesión sus ilusionismos. La película tiene ese tono agradable que constituye el mejor de los alicientes de la comedia clásica americana de los años treinta y cuarenta, época en la que nombres como Billy Wilder, Ernst Lubitsch o Gregory La Cava, entre otros, sentaron cátedra de maestría. Garnett no esté quizá a su altura, pero en “Eternamente tuya” realizó un interesante trabajo, manejando con soltura la original idea y beneficiándose de unos excelentes diálogos, de esos que ya no se hacen.
Los protagonistas están a la altura de las circunstancias: desde una Loretta Young que igual servía para un roto que para un descosido (léase comedia o drama, musical o western), a un adorable cínico y lechuguino David Niven, uno de los “blandos” del cine inglés que mejor ha sabido lucir palmito de actor de merengue. Entre los secundarios, un por entonces bastante joven Broderick Crawford, inolvidable en tantos policíacos. En resumen, una película agradable de ver y que no ofende la inteligencia de nadie, lo que ya es decir bastante…

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Género

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Duración

91'

Año de producción

Eternamente tuya - by , Sep 23, 2006
3 / 5 stars
Agradable comedia