Película: H6. Diario de un asesino A estas alturas de la vida y del cine, la verdad es que es difícil que algo te sorprenda. Cuando ello sucede, la sensación es de lo más gratificante, aunque sea con filmes como éste, que no se puede reputar precisamente como agradable. Claro que en cine, como en cualquiera de las artes, el concepto de agradable o desagradable no es precisamente el que marca la pauta de la calidad o el interés para el espectador. “H6. Diario de un asesino” (sí, es verdad, parece que está jugando a los barquitos: H6, ¡agua!) es la opera prima de un director desconocido, Martín Garrido Barón, hecho con tres perras gordas (al cambio unos pocos miles de euros), pero compensando esa penuria de medios, como tantas veces, a base de imaginación, esfuerzo, talento y creatividad. Recuerda, mejorándolo, un mito del thriller de terror de los años ochenta, la norteamericana “Henry, retrato de un asesino”. Comparte con aquella cinta de John McNaughton la descripción interiorizada de un asesino en serie, pero le diferencia el carácter metódico, meticuloso, angustiosamente pormenorizante, que caracteriza a esta “rara avis” española.
Un joven mata a su novia cuando ésta amenaza con dejarlo. Catorce años después sale de la cárcel, convertido en abogado y con un muy concreto objetivo para el resto de su vida: convertirse en un epígono de Landrú, el famoso criminal francés que mató a muchas mujeres para apropiarse de sus propiedades. Pero a diferencia del matarife galo, ídolo del niño que sería asesino (en esta vida hay referentes para todo, está visto...), el delincuente español no se ceba en las mujeres con las que se desposa (de hecho, sólo lo hace con una, a la que mantiene permanentemente engañada sobre su doble vida), sino que se dedica a prostitutas de vida airada y porvenir más que incierto, a las que secuestra, veja, tortura y finalmente descuartiza en vida.
Por supuesto que estamos ante un filme de visión muy dura. Algunas escenas se soportan difícilmente por el espectador, como la que muestra (es cierto que misericordiosamente fuera de campo) la primera escabechina con motosierra (obvio homenaje a “La matanza de Texas”); otras son inusualmente escabrosas, como la lluvia dorada (apenas tamizada por el humilde emisor que contiene el líquido de marras...) a la que somete el asesino a su primera e incauta víctima. Pero si en cine hubiera que atenerse estrictamente a la moral y las buenas costumbres, todo serían variantes de “Heidi” o de “Mujercitas”.
Hay un hálito malsano, es cierto, en esta regodeante visión desde dentro de un asesino en serie, un hombre cuya extrema inteligencia se pone al servicio de concebir y ejecutar atroces crímenes. Pero hay también una notable creatividad visual en su director y “alma mater”, Garrido Barón, que supera con nota alta los muchos problemas presupuestarios que la pobre factura del filme denota. Escasez dineraria aparte, es elogiable la puesta en escena, la coherencia del guión (dentro, claro está, del desatino del protagonista-narrador), la brillante solución de los problemas, la inteligente resolución del filme, que huye del cliché habitual en este tipo de historias con asesino redomado dentro.
Así las cosas, que los actores sean más bien pencos no es un gran problema. Algunos, de malos que son, convienen a su personaje, como el protagonista, Fernando Acaso, cuyo hieratismo y acartonamiento encajan perfectamente con este lúcido (pero tan hijo de la gran puta...) criminal. María José Bausá, que interpreta a su desprevenida esposa, resulta ser una especie de melliza de Esther Arroyo, sólo que con el pelo moreno y bastante peor actriz que la andaluza. Aparece por allí, en plan amiguete en función de guinda promocional, el guaperas y popular Alejo Sauras, que no desentona del conjunto morboso, oscuro, impúdico, escalofriante, sicalíptico, tremendamente gore, que supone esa habitación 6 de la abandonada pensión Encarna a la que se refiere el numeral del título.
Ha nacido un filme de culto. Ojalá que con Garrido Barón no pase lo que con John McNaughton y su sobrevalorado “Henry, retrato de un asesino”, que nunca más dio en la diana...

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93'

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H6. Diario de un asesino - by , Jul 29, 2006
3 / 5 stars
Ha nacido un filme de culto (gore)