Película: Intruders Es curioso que con Juan Carlos Fresnadillo está empezando a pasar un poco lo que con M. Night Shyamalan: su cine empieza a ser gaseoso, tiene buenas ideas sobre el papel pero en la práctica resultan ser etéreas. Al director de El sexto sentido le pasó con La joven del agua y con El incidente, y a Fresnadillo también le ocurrió de alguna forma con su debut en Intacto (aunque fue un interesante estreno en el largometraje) y le pasa de lleno en esta Intruders, donde la materia argumental parece que da para amasar una buena hogaza de pan crujiente, para quedarse al final en una triste baguetina de pan industrial, gomoso y apelmazado.

La historia juega con dos líneas argumentales que parecen paralelas, pero que al final descubriremos que no son tal (hasta aquí puedo leer, como decían en el inmortal Un, dos, tres… de Chicho Ibáñez Serrador); en una de ellas un niño es acosado por un intruso que se cuela en su habitación cada noche, y contra el que su atribulada madre no puede hacer nada, y en la otra es una niña, casi adolescente, la que es acosada por otro supuesto sujeto, siendo el padre en este caso el que llega a enfrentarse físicamente al atacante. Es cierto que la atmósfera de terror está razonablemente bien conseguida, sobre todo porque Fresnadillo juega con la mirada infantil, mucho más maleable y flexible que la del adulto, y sus miedos son nuestros miedos, mucho más agigantados desde la visión del niño que en la ya tan descreída de los mayores.

Pero el planteamiento y el nudo, plausiblemente plasmados, se deslucen considerablemente en un desenlace en el que Fresnadillo y sus guionistas, Casariego y Marques Olarreaga (éste, por cierto, el director de la excelente Ladrones), mezclan churras con merinas, desde ciencia a psicopatía, pasando por el hombre del saco y delirios de fantasía pura. Una mezcla indigesta y heterogénea, quizá la única posible después del potaje previamente urdido, pero que resulta descorazonador en su excentricidad y en su falta de verosimilitud.

Es cierto que el filme tiene una impecable factura. Fresnadillo ya ha demostrado en su por ahora corta filmografía (véanse la citada Intacto o el trabajo de encargo 28 semanas después) que es un cineasta con clase, que sabe manejar perfectamente los recursos cinematográficos y que tiene por delante una brillante carrera, a poco que las cosas le salgan medianamente bien. Por eso este ligero bache no se lo tendremos en cuenta. El reparto cosmopolita está a la altura del empeño de la triple producción hispano-anglo-norteamericana, aunque particularmente me quedo con el pequeño papel de una de mis debilidades en la interpretación, el gran Héctor Alterio, que compone, con esa facilidad que en él parece tan natural, el personaje de un cura exorcista con una marcada tendencia a las malas pulgas: y es que arrojar agua bendita y admoniciones a niños echando espumarajos por la boca, como nos enseñó El exorcista, no debe ser precisamente la mejor receta para tener un carácter bonancible…

Género

Nacionalidad

Duración

95'

Año de producción

Trailer

Intruders - by , Oct 13, 2011
2 / 5 stars
Terrores infantiles