Película: Joven y bonita François Ozon es un cineasta francés ya de larga trayectoria, cuyo interés parece ir creciendo con los años. Su anterior filme, En la casa, supuso una de las más interesantes propuestas del año 2012, la adaptación de un texto teatral de Juan Mayorga que ofrecía una sorprendente variedad de matices. Anteriormente ya nos interesó también con filmes como El tiempo que queda u 8 mujeres.

Ozon es un cineasta ecléctico: no es fácil encontrar líneas comunes entre uno y otro filme. Casi siempre cambia de temática, de tono, de ritmo: lo que permanece es el interés en el tema y la exposición pausada, a veces punteada de explosiones dramáticas que no hacen sino jugar, por comparación, con la serena línea de sus historias. Con su nueva película, Joven y bonita, ha armado cierta marimorena. Una joven de diecisiete años, con familia de clase media alta, madre separada del padre y con nueva pareja, y hermano más pequeño, da en ejercer, a escondidas de los suyos, como prostituta por las tardes, cuando se supone que está en el instituto (el liceo, dicen deliciosamente los franceses) o haciendo tareas en casa de sus amigas. Sus clientes son siempre hombres mayores, acaudalados, y sus encuentros tienen lugar en hoteles de lujo. Un incidente mortal revelará su doble vida y los acontecimientos se precipitan, buscando la familia la redención de la chica y la vuelta a la que se supone debe ser la existencia de una muchacha que ni siquiera ha llegado aún a la mayoría de edad.

La polémica, por supuesto, se ha planteado al considerarse que Ozon presenta la prostitución de una chica que no tiene motivo alguno (económico, al menos) para ello como una opción de vida. ¿Puede ser el oficio más antiguo del mundo algo buscado expresamente por una mujer? ¿Puede ser vender el propio cuerpo, sin necesidad perentoria, algo razonable, incluso honorable? Preguntas vidriosas, escabrosas, que nos hacen replantearnos muchas cosas, o al menos reflexionar sobre ellas. Las visitas al psicólogo parecen intentar explicar la conducta de la chica como una contestación a la falta del padre (separado, vive lejos de su hija, a la que ve episódicamente), pero la propia trama evidencia que no es ésa la razón última, quizá ni la primera, para que una adolescente consienta en ser objeto sexual de hombres que podrían ser sus padres y con una transacción económica de por medio.

El cineasta galo no toma partido, ni incurre en moralismos. Se agradece, si bien es cierto que deja al espectador en esa zona que colinda entre el desconcierto y la incertidumbre. ¿Puede ser esta atracción hacia la prostitución de lujo una parafilia? Es posible, si tenemos en cuenta que parte de una relación inicial con un jovencito que no parece convencerla en absoluto, buscando por tanto quizá una relación más protectora que sexual, y que un posterior noviazgo con otro muchacho tampoco parece colmar las expectativas de la joven (y bonita).

Así las cosas, estamos ante un filme que podemos denominar abierto, que plantea un tema y deja que los espectadores saquen las conclusiones que quieran, o al menos que mediten sobre ello. Irreprochablemente filmada, con el tono sereno, tranquilo, que es consustancial al cine ozoniano, Joven y bonita resulta ser un filme extraño, que bucea por zonas procelosas, con algún parentesco con el díptico de Nymphomaniac, de Lars Von Trier, aunque aquí ciertamente la naturaleza erótica queda sustancialmente rebajada con respecto a la película dual del cineasta danés.

La joven Marine Vacth, aún de corta carrera, tiene cierto parecido físico con la Jane Birkin de sus años mozos, la de Blow-Up o La piscina. Tiene presencia y una rara capacidad de fascinar: si no se malogra, puede llegar a ser una actriz más que interesante. Entre los demás me quedo con la postrera aparición de una espléndida Charlotte Rampling, a la que el tiempo (quizá con la ayuda del bisturí, pero qué importa) ha respetado permitiéndole seguir irradiando esa extraña aura que la envuelve desde hace tantos años, en películas inolvidables como La caída de los dioses, Zardoz, El portero de noche, Stardust Memories o Las llaves de casa.

Dirigida por

Género

Nacionalidad

Duración

92'

Año de producción

Trailer

Joven y bonita - by , Mar 22, 2014
3 / 5 stars
Belle de jour