Película: Joy

David O. Russell, después de varios años de irrelevancia tras el éxito de Tres reyes, ha conseguido enhebrar varios títulos que, aunque de mayor o menor interés cinematográfico, sí han tenido un significativo impacto en la cinefilia. Empezando por la muy estimulante El lado bueno de las cosas, pasando por la inferior La gran estafa americana, y terminando (por ahora…) con esta interesante Joy, el cineasta neoyorquino es actualmente una de las apreciables presencias del cine de Hollywood, moviéndose siempre en un terreno entre la comedia, el drama o directamente la tragedia, a veces mezclándolo todo de tal manera que lo cómico resulta dramático y lo dramático, cómico.

Joy nos cuenta la verídica historia (aderezada, lógicamente, para que resulte más atractiva para el espectador) de una mujer, a principios de los años noventa, con una familia disfuncional y una situación económica tirando a ruinosa, pero con una notable inventiva que ha ido desarrollando desde la infancia. Fruto de esa imaginación es una fregona autolimpiable que ha diseñado, un artefacto doméstico tan útil como difícil de colocar en el mercado, que no conoce el dicho castellano de que “el buen paño en el arca se vende”. Por el contrario, tan apañado utensilio no consigue traspasar la frontera de las ventas a gran escala, entre zancadillas de los proveedores, falta de experiencia en la gestión financiera y abyectas marrullerías de su propia familia. En ese contexto, luchando contra todo y contra todos, esta mujer de notables dotes para la invención tendrá que armarse de valor, perseverancia y mucha, mucha paciencia, para conseguir sacar la cabeza y sobrevivir en la jungla del mercado.

Es Joy un filme sobre la posibilidad de salir a flote contra toda esperanza (en ese sentido es muy “american way of life”), pero también sobre la necesidad de confiar en uno mismo y bastante menos en los demás para poder conseguir hacer realidad los sueños. El papel de la hermana envidiosa es crucial en la forma en la que la protagonista está a punto de perderlo todo por el sordo rencor de la que tiene su misma sangre pero no su misma capacidad para imaginar pequeñas, maravillosas fruslerías de uso cotidiano.

Pierde Russell sin embargo la ocasión para criticar el fenómeno de las teletiendas, esos programas en los que se nos intenta vender todo tipo de artilugios perfectamente inanes y que son ya casi un subgénero en sí mismo. Sobre ello pasa como de puntillas, sin darle fuerte y flojo a una de esas tonterías que, a la postre, aligeran considerablemente los bolsillos de familias que tampoco están para muchas alegrías.

Un final feliz, aunque se corresponda con la realidad de la señora Joy Mangano (actualmente una potentada con mucho poder y dinero), lo cierto es que no casa demasiado con el tono ácido, negativo, desesperanzado, del resto del metraje. En su conjunto, Joy es una película irregular, con aciertos como la descripción de las mil y una penalidades que entorpecen y casi siempre destrozan la consecución del sueño americano, pero también con carencias, como la ausencia de “leña” hacia el fenómeno de las teletiendas. También la pintura de la disfuncional familia es llamativa, con la madre adicta hasta el fanatismo a las telenovelas o el padre divorciado que vive en el sótano de la casa y se dedica a ligar con señoras con posibles.

Jennifer Lawrence, como ya viene siendo una constante en ella, está magnífica, en una de esas composiciones en las que la actriz se imbuye de tal manera del personaje que termina siendo él. Sin duda ha nacido una estrella que está llamada, si no se malogra (y no tiene por qué, por supuesto) a heredar el cetro de las grandes del Hollywood clásico. Entre los hombres De Niro no está precisamente brillante, como ya es habitual en él desde hace mucho tiempo, y la aparición de otro de los astros emergentes, Bradley Cooper, es demasiado corta para permitirle demostrar su buen hacer. Por cierto que aparece en un papel secundario Isabella Rossellini, la hija de Ingrid Bergman y Roberto Rossellini, en tiempos una de las presencias más estimulantes del cine USA, pero que en los últimos años estaba algo desaparecida, al menos en cuanto a productos de interés.


 


Dirigida por

Género

Nacionalidad

Duración

124'

Año de producción

Trailer

Joy - by , Jan 18, 2016
2 / 5 stars
El buen paño en el arca (no) se vende