Película: La ignorancia de la sangre

Seis años hacía que Manuel Gómez Pereira no dirigía una película, desde su anterior (y fracasada) El juego del ahorcado. Desde entonces se ha dedicado a poner su reconocido oficio al servicio de series televisivas de buen corte pero decididamente de usar y tirar (véase Gran Hotel o Gran Reserva, demasiados “grandes” en título, pero pequeños en consideración artística) o directamente infumables (la versión española de Cheers, lo más parecido a un coitus interruptus que se puede hacer en audiovisual).

La ignorancia de la sangre, lo diremos pronto, es una aseada aunque impersonal muestra de un género, el thriller, que no tiene mucha presencia en el cine español, aunque generalmente, cuando se hace, consigue buenos resultados. El nuevo filme de Gómez Pereira no es ninguna maravilla, y ciertamente no deja de ser una pulcra adaptación del best seller de Richard Wilson de igual título, ambientado en Sevilla, con el (más o menos) carismático inspector Falcón, que se verá involucrado en una trama a dos bandas; por un lado, un enfrentamiento entre dos sectores de la mafia rusa de la Costa del Sol; por otro, un turbio asunto de dobles agentes, con un pie en la inteligencia española (el CNI, que últimamente sale bastante en ficciones nacionales) y el yihadismo terrorista.

Es cierto que los diálogos no son precisamente un prodigio: aparte de mediocres, con frecuencia no aportan nada al desarrollo del filme, son manifiestamente inanes. Es verdad también que algunas de las líneas medulares del filme, en esencia la relación amorosa entre el protagonista y el personaje de Paz Vega, pero también el rol hispano-marroquí que improbablemente compone Alberto San Juan, resultan artificiosos, no terminan de ser creíbles.

Pero, con todo, me quedo con la impresión de que el thriller funciona en sus peripecias, en su giro a mitad de metraje, en sus escenas de acción, generalmente hechas con solvencia (menos la de la gravera, que parece hecha por un –mal— aficionado). Todo el tramo final consigue en general una razonable dosis de tensión, que es a lo que aspira un filme como éste, una vez que Gómez Pereira ha debido interiorizar que no pasará a la historia como un nuevo Lubitsch, porque sus comedias (siendo lo mejor de su filmografía) no son la octava maravilla, ni como un nuevo Hitchcock, porque su sentido del suspense dista leguas de aproximarse siquiera someramente a la endiablada capacidad para producir desasosiego en el espectador del bueno de sir Alfred.


Dirigida por

Género

Nacionalidad

Duración

116'

Año de producción

Trailer

La ignorancia de la sangre - by , Nov 18, 2014
1 / 5 stars
Aseada, impersonal adaptación