Película: Las minas del Rey Salomón El clásico de aventuras de H. Rider Haggar ha conocido tres versiones cinematográficas. La primera la realizó el inglés Robert Stevenson en 1937, con Paul Robeson en el papel del mítico Alan Quatermain, el intrépido guía que conduce una expedición a través del África negra para encontrar las legendarias minas del Rey Salomón. La tercera la hizo J. Lee Thompson en 1985, con Richard Chamberlain en el mismo papel, pero dándole un aire a lo Indiana Jones que no le iba nada. La que comentamos aquí es la segunda y más conocida versión, un clásico del cine de aventuras que se revisa con gusto por cada nueva generación de niños y jóvenes.
Estamos ante una película itinerante, en la que los protagonistas encontrarán peligros sin cuento, aventuras portentosas y riesgos a manta, pero también encontrarán el amor. El que la chica vaya buscando a su marido desaparecido le da cierto morbo a la historia, aunque, desde luego, todo quedará dentro de un orden: recordemos que la película se rueda en los muy pacatos comienzos de la década de los cincuenta.
El trabajo de los directores fue competente y eficaz, y aunque se nota en bastantes ocasiones que la mayor parte de los exteriores están rodados en un cómodo estudio de la Metro, lo cierto es que el filme guarda algo de aquella ingenua fascinación que debió producir a nuestros padres cuando asistieron al estreno. A destacar que Andrew Marton, correalizador del filme, ha pasado a la Historia del Cine fundamentalmente por haber dirigido con brío y notable fuerza la famosa carrera de cuádrigas de “Ben Hur”, versión William Wyler; y es que, a veces, una sola secuencia vale por toda una carrera…
Deborah Kerr luce de dama recatada que se siente atraída por el carisma del explorador, un Stewart Granger que confiere a su papel un tono entre escéptico y cínico muy de agradecer.

Género

Nacionalidad

Duración

103'

Año de producción

Las minas del Rey Salomón - by , Jun 30, 2008
3 / 5 stars
Ingenua fascinación