Película: Los últimos días de Pompeya Esta fue la cuarta versión (cuando se escribe esta crítica sigue siendo la última) del clásico de aventuras del novelista Edward Bulwer-Lytton; es la cuarta pero no la mejor. Para este esfuerzo se conjuntaron las cinematografías española, italiana y alemana, además del estrambote de la monegasca, que pondría el glamour (se supone…); pusieron a la cabeza a un realizador artesanal, y procuraron que el cartón-piedra no se notara demasiado.
“Los últimos días de Pompeya” es una ficción sobre algunos hechos que pudieron haber ocurrido los días anteriores a que la ciudad de Pompeya fuera arrasada por la erupción del volcán Etna, allá en pleno apogeo del Imperio romano. Hay un joven y guaperas centurión romano, una cieguecita cristiana y una historia de rencores entre confesiones. Los sólidos guionistas (entre ellos un Sergio Leone que conocería la fama pocos años después, inventando el “espagueti-western”) dieron solidez a un relato melodramático que funcionó bien en las pantallas de su época. La dirección de Bonnard se limitó a ilustrar con aplicación el buen material literario, y con eso fue suficiente para conseguir un producto que se deja ver sin esfuerzo, aunque algunos de sus efectos especiales ahora resultan ya algo casposos.
En el cosmopolita reparto internacional destaca la presencia del “cachas” Steve Reeves, uno de los culturistas que más juego ha dado en cine, antes que Arnold Schwarzenegger acabara con todos. Dentro de la aportación española figura el siempre patricio Fernando Rey, que ya por entonces se estaba introduciendo en los rodajes internacionales, y el gran actor teatral Guillermo Marín, así como Angel Aranda, que debió batir el record de películas en las que salía con la faldita corta de los romanos (y eso sin ser travesti…).


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106'

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Los últimos días de Pompeya - by , Jan 20, 2008
2 / 5 stars
Bajo el volcán