Película: Misión Arenas Ardientes Las cinematografías hispana e italiana han tenido siempre cierta debilidad por realizar productos comerciales, casi siempre unificando sus fuerzas económicas, sobre temas y paisajes exóticos, desde aventuras en la selva africana hasta historias de acción en el Oriente más o menos lejano. Éste es el caso de “Misión Arenas Ardientes”, un ad elas numerosas coproducciones que España e Italia realizaron conjuntamente a lo largo de la década de los años sesenta, películas generalmente hechas con medios no muy abundantes, pero con las que se intentaba competir, mal que bien, con las siempre superiores, por presupuesto y calidad, superproducciones norteamericanas.
La película narra una historia ambientadas en el Oriente musulmán, donde se tiene noticia de que el imperio turno va a atacar al pueblo de Homs, por lo que se envía allí un espía, Karim, para intentar evitarlo. El director, Al Bradley, se llamaba realmente Alfonso Brescia, era italiano y especialista en rodar secuelas o plagios de filmes americanos de éxito. En “Misión Arenas Ardientes” se limitó a hacer lo que sabe: filmar rutinariamente y dejar que la benevolencia de los espectadores, sobre todo los más jóvenes, haga el resto.
Esta seudoaventura exótica está asentada a en cuanto a la interpretación en un plantel de actores de segunda fila, muchos de cuyos nombres resultan perfectamente desconocidos para cualquiera, incluso aunque sea aficionado al cine. Destacaríamos, si acaso, a Roberto Camardiel, un actor español que dio mucho juego en este tipo de coproducciones baratas, y Helga Liné, una actriz alemana que se afincó en España a principios de los años sesenta, participando activamente en el fenómeno que la Historia conoce con el nombre de El Destape, cuando, a partir de la Transición Española, el sarampión erotómano de los españoles tras cuarenta años de censura dio lugar a una auténtica eclosión de epidermis humana, mayormente femenina, en películas y revistas. Cuando se hizo este filme, sin embargo, todavía quedaba casi una década para que viéramos a una Helga Liné, ya esplendorosamente cuarentona, “a poil”, o, por decirlo de forma más cañí, en bolas.



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90'

Año de producción

Misión Arenas Ardientes - by , Jul 06, 2008
1 / 5 stars
Espías de medio pelo