Película: Monstruos contra Alienígenas El cine digital sigue explorando espacios. Ahora le toca a las películas que enfrentan a mitos del cine, al modo como lo hicieron no ha mucho “Alien vs. Predator” o “Freddy contra Jason”, pero, lógicamente, tomado a chacota. Además, en este caso este “Monstruos contra alienígenas” contiene una dosis de humor especialmente alta, como si sus fautores se dieran cuenta de hasta qué punto es disparatada su historia y desearan tamizarla adecuadamente con el filtro de la comicidad, donde cabe cualquier dislate. En ese caso estamos ante el primer contacto con una civilización extraterrestre (cfr. “Encuentros en la tercera fase”, que además propicia una descacharrante secuencia con el presidente USA tocando en un sintetizador las cinco notas mágicas que compuso John Williams como forma de contacto con los marcianos) que termina, como era de prever, en una invasión en toda regla (cfr. “Independence Day”, a la que también se homenajea en el aspecto de cefalópodo del bicho alienígena); pero cuando se termina todo el arsenal armamentístico del todopoderoso ejército yanqui, a quién recurren es a... una recua de monstruitos que el gobierno mantiene encerrada en una cárcel especial, donde ha ido a parar una inminente casada que se queda a un tris de consumar el himeneo (el que se hace delante del cura, no el del tálamo nupcial: estamos ante una película para niños...) por mor de un crecimiento elefantiásico al haberle caído encima, literalmente, un meteorito. A partir de ahi ya vamos de disparate en disparate, tomado con un sentido del humor ciertamente encomiable, sin tomarse nunca en serio (otra cosa hubiera sido de merluzos), y con algunos personajes inolvidables, como ese BOB que es como una masa gelatinosa sin cerebro, cuyas réplicas obviamente descerebradas producen algunos de los mejores y más surrealistas momentos de esta divertida marcianada, y cuya propia fisonomía (con un único, ciclópeo ojo, que se le salta de la órbita constantemente y es objeto de múltiples gags visuales) es ya “per se” desternillante; los otros monstruos también tienen su conque, como el llamado Eslabón, un quiero y no puedo, igual que su propia naturaleza híbrida, o el Dr. Cucaracha, un científico que parece un cruce entre McGyver y una curiana.
Todos ellos, y alguno más (el más bien insulso Insectosaurio), habrán de salvar la Tierra del ataque del dueño de la galaxia de turno, un tipo con pinta de calamar y cinco ojos (no ganará para colirio...) y más mala leche que la Madrastra de Cenicienta.
Divertida casi siempre, con hallazgos interesantes, que habrá que adjudicar antes al director Conrad Vernon que a su colega Rob Letterman (si tenemos que atenernos a sus créditos: el primero, coautor de “Shrek 2”, la mejor del tríptico del ogro verde; el segundo, director de “El espantatiburones”, mala copia de “Buscando a Nemo” y una de las películas de animación digital más endebles de los últimos años), “Monstruos contra alienígenas” supone una graciosa aportación al género de aventuras infantiles, donde la comedia tiene una fuerte influencia, y donde los padres podrán también divertirse con los guiños adultos (ese general Provoker que es enteramente el general que interpretaba George C. Scott en “Teléfono Rojo”, de Kubrick) de un producto digno, divertido y orgullosamente comercial: porque lo cortés no quita lo valiente, ni las importantes recaudaciones tienen por qué ser óbice para que el cine sea inteligente.

Género

Nacionalidad

Duración

94'

Año de producción

Monstruos contra Alienígenas - by , Apr 09, 2009
3 / 5 stars
Divertida marcianada