Película: Omega

Enrique Morente es una de las figuras más importantes de la música española de los últimos cincuenta años. No sólo por su magisterio en el flamenco, en el que se inició y del  que, evidentemente, lo sabía todo, sino también por su inusitado interés por conocer otras músicas, otras técnicas, por combinarlas, crearlas, fusionarlas. Ese eclecticismo no fue bien visto, como era de prever, por los puristas de siempre, los arios del arte (si me permiten la expresión, algo fuerte, pero que podría haber sido peor: piensen en “los nazis del arte”, que tampoco estaría desencaminada…), y cuando el artista granadino dio en hacer un disco con el grupo de rock neo-punk Lagartija Nick, ardió Troya…

Esta película refleja la gestación, plasmación, producción y puesta en escena en directo de aquel prodigioso disco que se tituló Omega, cuya génesis y grabación tuvo lugar entre 1994 y 1996, para hacerse después como espectáculo en vivo en conciertos hasta 2003, justo cuando Morente y Lagartija viajan a Nueva York para tocar allí. La idea de la película era contar esa historia, con sus múltiples vicisitudes y contratiempos, tanto internos como externos, y que además resultara de interés para cualquier espectador. Y lo cierto es que lo ha conseguido. Porque Omega, la película, es un documental con frecuencia fascinante sobre un personaje absolutamente único, este Enrique Morente que fue un artista total, un hombre que, desde una determinada disciplina, supo darse cuenta de que el arte no tiene barreras ni fronteras, que el arte es arte, cualquiera que sea la forma que adopte, cualquiera que sea la manera en la que se mezcle con otras formas de entender la creatividad.

Jose Sánchez Montes es un director y productor especialista en flamencos heterodoxos. No en vano ya dirigió dos documentales, Enrique Morente sueña La Alhambra (2005), que se explica ya en el título, y Tiempo de leyenda (2010), sobre el famoso disco La leyenda del tiempo de Camarón, en el que el cantaor de la Isla puso también patas arriba los rígidos esquemas de lo jondo. Por su parte, Gervasio Iglesias es uno de los más importantes productores andaluces, responsable desde esa faceta de la gran mayoría de las películas dirigidas por Alberto Rodríguez, desde 7 vírgenes (2005) a El hombre de las mil caras (2016), pasando por Grupo 7 (2012) y La isla mínima (2014). Como director sólo tenía un título en su haber, ya antiguo, el documental Underground, la ciudad del Arco Iris (2003). Juntos, Sánchez Montes e Iglesias, consiguen una notable película, que cuenta la historia del disco, pero también la intrahistoria de cómo fue posible aquella teórica cuadratura del círculo, fusionar lo jondo con el punk más combativo.

Los directores juegan con maestría con el archivo de vídeo y de audio, consiguiendo la rara proeza de que nos parezca asistir a los encuentros de Morente y los componentes de Lagartija Nick, a sus dudas y altibajos en la gestación de tan atípico proyecto, a los problemas que se encontraron en la industria discográfica y en sus respectivas áreas, la purista flamenca y la rockera más “hard”. El relato se hace ameno, no cansa nunca, mezclando con sabiduría material de archivo realmente de interés con entrevistas actuales con los personajes concernidos, desde la familia de Morente (todos ellos artistas, como el patriarca) hasta los miembros de Lagartija, críticos musicales, biógrafos y una pléyade de gente cuya opinión se revela siempre valiosa.

La hora y media corta de Omega se pasa, de esta forma, en un suspiro, y consigue la rara proeza de que conozcamos hasta el mínimo detalle cuanto ocurrió en aquel proyecto que llevó ese título, un disco que cambió la concepción musical del flamenco en los años noventa, y que hizo que, tras la primera presentación de Morente en un escenario con los Lagartija, con la que se formó en el patio de butacas, el maestro granadino exclamara “estamos vivos de milagro”…


Interpretada por

Género

Nacionalidad

Duración

82'

Año de producción

Omega - by , Jan 04, 2017
4 / 5 stars
Vivos de milagro