Película: RH+, el vampiro de Sevilla Podría parecer que hablar de una película de dibujos animados producida en Andalucía es una entelequia, casi una quimera. Sin embargo, no es esta rareza de título extravagante, “Rh+, el vampiro de Sevilla”, la primera que se hace con producción andaluza; su antecedente es “El embrujo del Sur”, dirigida en 2003 por Juanba Berasategi, si bien es cierto que en aquella el “know how”, el saber hacer, lo ponía la productora vasca Lotura Films. Pero donde realmente está el antecedente de este filme es en el guionista y director Antonio Zurera, un clásico de la animación en España, que trabajó en los años setenta con el mítico Cruz Delgado y en los años ochenta en Francia en varias versiones al cine de Astérix, y en cuyo origen cordobés (es de Aguilar de la Frontera) estriba el germen de la productora M5 Audiovisual, formada por su productora madrileña (junto a Antonio Izquierdo) Milímetros Dibujos Animados (de notable pedigrí: su “Dragon Hill. La colina del dragón”, ganó el Goya en 2003, y su “El cubo mágico” estuvo a punto de repetir la hazaña en 2006), y Grupo Cinco, una social de la Diputación de Córdoba.
Así que, como decía el chusco, lo imposible lo hacemos sobre la marcha, los milagros tardamos algo más… Contra toda esperanza, he aquí una película de animación genuinamente andaluza, y es de esperar que haya más, aunque lo cierto es que ésta ha tardado dos años en estrenarse y con una distribución más bien escasa.
Y es que es muy difícil luchar contra los grandes “blockbusters”, llámense Disney, DreamWorks, Fox o Warner, todos ellos con potentes maquinarias de producción de dibujos animados. También es cierto que en “RH+, el vampiro de Sevilla”, se echa en falta cierta contención creativa, porque la historia es más bien tirando a lunática: Antonio Zurera es tan buen dibujante como excesivo a la hora de imaginar historias. Aquí tenemos a un vampiro sevillano que lleva medio milenio sirviendo a unos nobles alemanes (hubiera pegado mejor rumanos, de Transilvania concretamente…), que se compra, ¡por Internet!, un inexistente castillo en San Juan de Aznalfarache, en su vieja tierra hispalense, a la par que los mismos timadores venden a un magnate yanqui (más malo que pegarle a un padre con un calcetín sudado de tres días) nada menos que la Estatua de la Libertad, donde el felón va a edificar tropecientos mil apartamentos. Los disparates siguen de este mismo jaez, uniendo en un cierto momento las dos tramas, con un desparpajo y un descaro que ciertamente son admirables, en un rapto de una ebriedad creativa que hubiera requerido un cierto control, alguna contención, porque parece claro que Zurera tiene una tendencia al exceso que un coguionista “avant la lettre” le hubiera refrenado.
Así las cosas, “RH+, el vampiro de Sevilla” es una rareza, una curiosidad ciertamente estimable en su esfuerzo por hacer cine de animación en Andalucía, que parece tan estrafalario como construir rascacielos en el desierto del Sahara. También es cierto que el dibujo se aparta de los tan trillado cánones disneyanos, huye del antropomorfismo y plantea con valentía un tipo de dibujo premeditadamente feísta, y además apuesta antes por el dibujo de corte tradicional que por el infográfico, al que sólo se recurre de forma esporádica. Que la historia sea una marcianada no empaña el mérito enorme de este Antonio Zurera, capaz de montar una productora de animación en su tierra e incluso de exportar ese cine a otros países (de ahí esos extraños títulos de crédito, exclusivamente en inglés…).
Si tuviera que quedarme con uno solo de los extravagantes personajes del filme, elegiría el de la cabra Carmensita (sic), que resulta ser nada menos que la mascota de la Legión Española, de la época de los Tercios de Flandes, cuando el Ducado de Alba estaba en boca de todos por sus victorias en los Países Bajos, y no precisamente por historias relacionadas con el bajo vientre…

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80'

Año de producción

RH+, el vampiro de Sevilla - by , Oct 25, 2008
2 / 5 stars
Un rascacielos en el Sahara