Película: Saint Laurent

Esta película se pudo ver en la Sección Oficial a Concurso del Sevilla Festival de Cine Europeo (SEFF’2014).

Bertrand Bonello rueda la versión no autorizada por la casa (vale decir Pierre Bergé, viudo y heredero del diseñador) de la vida y la obra de Yves Saint Laurent, probablemente el más genial, también seguramente el más atormentado de los creadores de moda del siglo XX.

El biopic se inicia en 1974, cuando el diseñador, desde un hotel de París, donde se ha registrado bajo el pseudónimo de Swann (su amado Proust siempre en la mente), concede telefónicamente su primera entrevista. A partir de ahí, con saltos en flashbacks y feedbacks, se irá recomponiendo la vida de este hombre peculiar, amado y odiado por muchos, pero sin duda uno de los nombres incuestionables en el arte del diseño.

El problema en el filme de Bonello es el habitual en este tipo de películas que se reputan más grandes que la vida, que exigen no ser comparadas con el resto de la producción cinematográfica, como si fueran aristócratas del cine. Para ello, aparte del evidente y costeado diseño de producción, necesariamente han de tener al menos dos horas y media de metraje, no vaya a ser que nos confundan con una película al uso, de esas de noventa minutos, qué ordinariez...

En serio, no se si Saint Laurent será más o menos fiel a la vida y obra del diseñador, y como ya tengo dicho en otras ocasiones, se me da una higa que lo sea. Lo importante en un biopic, como en cualquier otra película, es que el resultado sea interesante, y en este caso, ciertamente, lo es, a pesar de los evidentes defectos que presenta, desde una narrativa fragmentada que en este caso no aporta nada a la progresión dramática, como no sea ilustrar anárquicamente el caos que fue la vida de Yves, hasta una cierta fijación por el famoso epateur le bourgeoise, poniendo en escena el gusto del diseñador por el sexo sucio, morboso, en sus andanzas de cruising, o por su desmesurada adicción a todo tipo de psicotrópicos y pastillas de toda laya, amén del alcohol, que parece el siamés inseparable de este tipo de personajes de la vida de bohemia.

Pues a pesar de esos errores un poco de novato (a estas alturas es difícil ya conseguir provocar con algo), lo cierto es que Bonello consigue un filme interesante, tanto más cuando se concentra en su personaje central y a través de él asistimos a sus inseguridades, a su fragilidad extrema, a sus recuerdos de una infancia dorada en la argelina (entonces francesa) Orán: riqueza, belleza, juventud, le decía su madre como resumen de lo que en el exquisito niño convergía. No le faltó razón a esa mère, aunque en el fondo esa tríada de dones nunca llegó a proporcionar a Saint Laurent la felicidad tan ansiada.

Esforzado trabajo de los dos actores que interpretan al genio, el joven Gaspard Ulliel, que consigue una aproximación física muy apreciable, y el viejo Helmut Berger, tal vez no la mejor opción con tanto bótox como se acumula ya en su rostro, pero conceptualmente muy próximo al artista argelino.

Exquisitamente rodado, con esa impecable producción que es marca de la casa de Luc Besson, Saint Laurent termina siendo un biopic quizá no autorizado, pero probablemente más cercano a la realidad íntima de YSL que la que se ha presentado como la biografía auténtica, la más bien mocha Yves Saint Laurent.


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150'

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Saint Laurent - by , Nov 15, 2014
2 / 5 stars
Riqueza, belleza, juventud