Película: Shrek Tercero Nos lo temíamos: este año en el cine comercial norteamericano (no es una redundancia, aunque lo parezca...) las terceras partes de otras tantas sagas (véanse las de "Piratas del Caribe" y "Spider-Man") están defraudando las expectativas, no manteniendo el tipo con respecto a sus predecesoras. Es cierto que cada vez resulta más difícil seguir sorprendiendo con las historias que impactaron en la primera y, en todo caso, en la segunda parte, pero también es verdad que, a pesar de ello, no deja el espectador de sentirse decepcionado, como si no fuera tan cierta aquella irónica sentencia wildeana: "no se puede ser sublime sin interrupción".
"Shrek Tercero", que juega en su título con su doble condición de tercer episodio de la que se prevé larga franquicia y con el ordinal monárquico que supuestamente le correspondería a nuestro ogro favorito si hereda la corona que le corresponde tras la muerte de su suegro-rana, no está a la altura de las dos entregas anteriores. Lo que en la primera y segunda partes era grata sorpresa, historia iconoclasta, sátira con frecuencia adulta sobre el mundo de los cuentos, pero también sobre el mundo real, entre otros aciertos, en este tercer episodio se reduce esencialmente a la búsqueda de un panoli que se ciña la corona que no quiere portar el ogro, y poco más. Los diálogos, que en las dos partes anteriores eran chispeantes, agudísimos, siempre divertidos, ahora se tornan casi siempre tópicos, como si el guionista fuera con el piloto automático puesto, con apenas algunos chistes simpáticos (ese intercambio entre los cuerpos de Asno y el Gato con Botas, que produce algunos "gags" graciosos) y sólo una idea brillante, la de que Encantador, el depuesto príncipe de las dos anteriores entregas, encabece ahora la rebelión de los villanos de los cuentos, con la Bruja de Blancanieves y la Madrastra de Cenicienta entre otros "primus inter pares". Pero pronto se hace evidente que no se le saca partido suficiente a esa interesante, revulsiva idea, y todo se queda en poco más que un homenaje (no sé si voluntario...) a la saga de Harry Potter, con los malos de los cuentos volando a lomos de las escobas de las brujas; así las cosas, episodios que podrían haber dado mucho de sí, como la belicosa toma de Muy Muy Lejano por parte de estas huestes incordiosas no están, ni de lejos (nunca mejor dicho...), a la altura de la brillante propuesta argumental.
Las otras ideas manejadas por los autores de este tercer segmento no se puede decir que sean, precisamente, novedosas: el miedo de un futuro padre al cambio que supondrá en su vida la existencia de un vástago, y el pobre infeliz que pasa de ser el hazmerreir de todos al amo del cotarro, ambas un "prodigio" de inventiva...
No obstante, es de suponer que este tercer capítulo volverá a tener una notable acogida entre los públicos de todo el mundo, con lo que habrá, a buen seguro, una cuarta parte. Ojalá los productores de DreamWorks, ahora ya sin la férula de Spielberg (que vendió el estudio hace ya algún tiempo, con pingües beneficios) y los autores intelectuales y artísticos de esa cuarta entrega vuelvan a reverdecer las excelencias de una saga que, desde luego, se había ganado nuestra admiración. De lo contrario, la saga, en sentido contrario al deseo de su protagonista (que no quiere reinar bajo ningún concepto), perderá la figurada corona de ser la serie de animación digital más descacharrante, adulta, simpática, atípica y revulsiva de los últimos tiempos.

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95'

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Shrek Tercero - by , Jun 25, 2007
2 / 5 stars
Perder la corona