Película: Terminator 3: La rebelión de las máquinas

Aunque el postulado que adjudica la autoría de un filme a su director no pasa por sus mejores momentos, películas como ésta confirman hasta qué punto es importante la mano que mece la cuna en el cine: las dos primeras partes de esta Trilogía de Terminator, dirigidas por James Cameron (recuerden, el autor de Titanic), tenían una personalidad de la que esta tercera entrega, lamentablemente, carece. Y no es que no sea el solvente trabajo industrial que se esperaba, que lo es, sino que no tiene ese tono, ese toque que sólo un verdadero "artista" (y Cameron lo es) sabe dar a su obra.


Si en los dos primeros capítulos había acción desenfrenada pero también emoción humana (en el primero, aportada por la madre del futuro líder de la resistencia y su amante; en el segundo, por el propio líder, todavía un adolescente, e, inesperadamente, por el propio androide enviado para salvarle), aquí todo se queda en acción, eso sí, extraordinariamente filmada, como en la escena de la persecución con el camión-grúa, adrenalina pura; pero la interacción entre los personajes suena a falsa, al deseo de rellenar los huecos entre escenas de violencia; qué lejos queda la emotividad de, por ejemplo, el joven Edward Furlong de Terminator 2 para con el robot que le salvaría la vida, lo más parecido a un padre que hubiera conocido nunca. Por el contrario, los diálogos en este tercer capítulo son insulsos aunque pretenciosos, barruntando presuntamente ese Día del Juicio Final que, más tarde o más temprano, llegará.


Jonathan Mostow, perito en cine de acción (ahí está su anterior U-571, y antes aún Breakdown), hace su trabajo, pero ciertamente confirma que lo suyo es cine puramente industrial, sin que quepa esperar de él ningún hálito de inspiración que no sea la coreografía maquinal aunque eficiente de la violencia más brutal que el cine pueda ofrecer hogaño.


Tampoco el director de casting ha estado afortunado: ¿alguien en sus cabales piensa que Nick Stahl, que interpreta al futuro líder de la resistencia mundial, es capaz de dirigir ni siquiera la comunidad de propietarios de su vivienda? Carece absolutamente de carisma, de capacidad de liderazgo, de fuerza alguna. Es ideal para interpretar personajes a lo Woody Allen, patoso y balbuciente, pero desde luego está muy lejos de ser esa especie de supermán sin leotardos ni facultad para volar que se supone es John Connor.


 


Dirigida por

Duración

110'

Año de producción

Terminator 3: La rebelión de las máquinas - by , Jul 19, 2015
2 / 5 stars
La mano que mece la cuna...