Película: The tourist El dios Jano, el de las dos caras, uno de los más peculiares de la mitología romana, tiene en esta película un papel determinante, por varios motivos (que no destriparemos: nada de “spoilers”, al menos conscientemente…). Lo curioso es que algo así ocurre también con el director del filme, el alemán de nombre quilométrico, Florian Henckel von Donnersmarck, que nos deslumbró hace cuatro años con la espléndida La vida de los otros, matizadísimo relato de la conversión a la causa de la Humanidad de un espía felón, de un inquisidor de la tenebrosa Stasi, la policía política del régimen comunista que durante más de cuarenta años mantuvo a una parte de Alemania bajo una sanguinaria dictadura.

Ahora, sin embargo, Florian (lo mentaremos así, para abreviar…) nos muestra otra cara bien distinta, la del profesional que dirige con aseo, pero no precisamente con talento, un thriller, para la ocasión un “remake” del filme francés El secreto de Anthony Zimmer, que tuvo en su momento cierta repercusión, lo que ha hecho que, como es bastante frecuente en Hollywood, el cine americano haga su propia versión.

Es cierto que Florian tiene derecho a hacer un cine más industrial; nadie lo duda, aunque también es verdad que llenará su cartera pero vaciará su cofre de prestigio. La vida de los otros era una película sutilísima, llena de matices, mostrando una rara capacidad en su director no sólo para las imágenes potentes sino para una dirección de actores que hacía de los más pequeños gestos auténticas obras de orfebrería. Nada de eso hay en The tourist (por cierto, ¿por qué esta manía, tan de catetos, de mantener el título original, cuando la traducción es tan evidente? En otros países hispanohablantes, como Venezuela o Argentina, se ha estrenado como El turista, como debería haberse hecho en España). Hay sólo velocidad, a veces atropellamiento, tramas inverosímiles, policías que no se sabe sin son más memos que inicuos, o viceversa, mafiosos de opereta, y un par de protagonistas cuyos personajes cambian de rol cada cuarto de hora, para despiste del espectador y guardándose la (previsible) traca final, con un giro copernicano que no se sostiene a la vista de toda la trama anterior. Pero, claro, hay que cuadrar el círculo sea como sea, hay que dar un final que deje sin aliento (¡ay, M. Night Shyamalan, cuánto daño hiciste con El sexto sentido!), hay que justificar que se han gastado cien millones de dólares en este producto manifiestamente prescindible.

Sí, es verdad, hay hermosas vistas de Venecia, y Jolie está más bella que nunca, vestida siempre como para anunciar carísimos perfumes; no se puede decir lo mismo de Depp, que cultiva últimamente un “look” espeso un tanto peculiar. Pero el conjunto no convence nunca, y el recuerdo del anterior, y tan potente, empeño de Florian, termina por nublar la vista y desear que el legítimo interés del cineasta alemán por progresar y emigrar a Estados Unidos, tal vez con una casita en Beverly Hills, se quede en agua de borrajas y, finalmente, vuelva a donde comenzó, a hacer películas pequeñas que tal vez no le permitan comer caviar todos los días, pero que al menos nos dejará a los demás disfrutar de un talento que, estoy seguro, no fue el sonido de la flauta del burro…

Género

Nacionalidad

Duración

103'

Año de producción

Trailer

The tourist - by , Jan 08, 2011
1 / 5 stars
Jano bifronte