Película: Vete y vive Apenas llega cine de nacionalidad israelí a España, pero el que llega suele tener interés. Es el caso de esta "Vete y vive", correcto título español (aunque se deja en el tintero lo del "llega a ser" del original) pero, ciertamente, no muy eufónico que digamos... Al margen de ello, que es una mera cuestión administrativa, es una obra madura, casi redonda. Narra toda una odisea de base plenamente histórica: en los años ochenta, en una de las hambrunas que asuelan periódicamente África, el Estado de Israel, con la ayuda de Estados Unidos, salvó, en un gigantesco puente aéreo, a miles de "falashas", los judíos negros descendientes del rey Salomón en su relación con la reina de Saba; un pequeño cristiano es enviado engañosamente por su madre para salvarlo, pero el niño tendrá serios problemas para adaptarse a una sociedad con la que nada tiene que ver.
Curiosamente, esta coproducción franco-belga-italo-israelí está dirigida por un cineasta rumano, Radu Mihaileanu, afincado en Francia hace años, antiguo ayudante de dirección de gente como Ferreri o Fernando Trueba. Tuvo buenos maestros, pero actualmente él es quien puede dar clases: es admirable la contención de la historia, a pesar de lo que podría haber dado de sí como folletín, pero también lo es la hermosa forma de narrar, con grandeza pero sin ínfulas, el éxodo hacia la tierra donde supuestamente corren ríos de leche y miel, que pronto se revelará más como un purgatorio para estos judíos negros que el paraíso prometido. Muy bien situada en su contexto histórico (los acuerdos de Oslo, que tanta esperanza despertaron; el asesinato del primer ministro Isaac Rabin, que estremeció al mundo), es finalmente la historia plena de humanidad de un pequeño que debió hacerse pasar por lo que no era para terminar reencontrándose consigo mismo al abrazar a su verdadera madre. Con una visión del conflicto judío que se alinea claramente con la izquierda pacifista israelí, es una película llena de esperanza a pesar de su dolor, bien contada y con personajes creíbles. Algunos creen, en su miopía de progres de opereta sin una sola neurona activa, que es un filme sionista; si es así, muchos nos podríamos considerar prosionistas sin sonrojo: ahí es nada, el pacífico reparto de la Tierra Prometida entre judíos y palestinos como solución a un conflicto que parece no tenerla...

Dirigida por

Género

Nacionalidad

Duración

140'

Año de producción

Vete y vive - by , Dec 24, 2005
4 / 5 stars
Ríos de leche y miel