Película: A season in France

Esta película se pudo ver en la Sección Oficial Fuera de Competición del Sevilla Festival de Cine Europeo 2017 (SEFF’17).

Mahamat-Saleh Haroun es un guionista y director chadiano, con una ya bastante apreciable carrera cinematográfica, en buena parte desarrollada en Francia, donde está asentado desde hace décadas. Con Un homme que crie (2010) ganó el Premio del Jurado en el Festival de Cannes. Actualmente es Ministro de Cultura en su país, pero antes de ello rodó este por ahora su último film (no parece que sus nuevas tareas en la gobernación del Chad le permitan nuevos proyectos en los próximos años), A season in France, una esforzada contribución al lacerante asunto de los refugiados africanos y asiáticos en Europa.

Un hombre natural de Bangui, en el África negra, ha viajado desde su país en guerra hasta Francia, con sus dos hijos pequeños, en torno a los 8 ó 9 años, chico y chica. Su mujer y madre de los niños murió en el viaje a tiros de los milicianos. En París pide asilo, siéndole denegado. Mientras espera la resolución de su apelación, trabaja en un mercado de fruta, se ha emparejado con una mujer francesa y mantiene estrechos vínculos con su hermano, que le acompañó en su viaje de emigración.

Tiene la película de Haroun la virtud de ganarte por su tema: un hombre de educación superior, profesor en su país, deberá conformarse con un oficio manual en la altiva Europa a la que ha tenido que emigrar buscando un futuro mejor para su prole. Allí, el Estado rechazará sus peticiones de asilo, abocándolo a la ilegalidad, a la desesperación.

Es A season in France un film que tiene un tono como naíf, como ingenuo: aunque denuncia la situación de desamparo de tantas familias de refugiados, lo hace como sin querer hacer daño. No señala responsables, no busca culpabilidades: la negativa es un mero papel de neutra prosa administrativa, no hay vida tras esos caracteres inanimados. Aparte de ello, Haroun, como director, es hábil y juega con inteligencia con cierto tono entre lo onírico y lo fantástico que parece emparentar el relato, en esas escenas, con cierto telurismo africano, allí donde la vida humana nació, donde todavía la magia es posible.

Acaso demasiado inocente, su final agridulce pero esperanzado (quizá haya que pregonar esperanza, es cierto) deja abierta la puerta para que no perdamos demasiado la fe en el ser humano.

Parece claro que la presencia de Sandrine Bonnaire en el reparto, además en un papel de entregada enamorada del protagonista, ha contribuido decisivamente a la producción y distribución internacional de esta por lo demás tan bienintencionada (también, por qué no reconocerlo, limitada) película. Eriq Ebouaney, actor afrofrancés de dilatada carrera, aunque generalmente en papeles de reparto, lleva aquí solventemente sobre sus hombros la mayor parte del trabajo actoral. Pero la que está estupenda es la pequeña Aalayna Lys, en su primera aparición en la pantalla, con una frescura y una dulzura extrema: ojo, podemos estar ante una futura estrella…


 


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Duración

100'

Año de producción

A season in France - by , Nov 09, 2017
2 / 5 stars
Naíf