C I N E E N P L A T A F O R M A S
Disponible en MOVISTAR+, FILMIN, HBO MAX, PRIME VIDEO, APPLE TV y RAKUTEN.
[El lector interesado en las adaptaciones de esta novela al cine y la televisión puede consultar en Criticalia el artículo titulado En el bicentenario de la autora de “Cumbres borrascosas”. Las hermanas Brontë en la pantalla (y II). Emily, Anne, original del autor de esta crítica]
Sobre la novela Cumbres borrascosas, publicada en 1847 por Emily Brontë (oculta tras el seudónimo masculino de Ellis Bell), se han hecho alrededor de medio centenar de versiones al cine y la televisión. La más popular es seguramente Cumbres borrascosas (1939), de William Wyler, quizá la versión canónica del libro brontëano, pero también es recordable la adaptación mexicana que, con el título de Abismos de pasión (1954), dirigió Luis Buñuel en su exilio en el país de las enchiladas. Ha habido versiones de todo tipo y en nacionalidades tan dispares como Filipinas (donde se tituló Hihintayin kita sa langit), Turquía (allí fue Ölmeyen ask), Brasil (se llamó O morro dos ventos uivantes) o la entonces todavía británica Hong Kong (con el título Hun Gui Lihentian).
Queremos decir con esto que la novela de Emily Brontë es, evidentemente, un clásico del romanticismo gótico, bien conocido en todo el mundo (bueno, sobre los adolescentes tiktokeros tengo dudas más que razonables…) que, como todos los clásicos, admite ser versionado según la mirada, los gustos, los usos y costumbres de cada tiempo.
Emerald Fennell (Londres, 1985) es una actriz británica a la que recordamos especialmente por su interpretación de Camilla Parker-Bowles en la popular serie The Crown. Desde hace unos años ha iniciado una carrera también como guionista y directora, con (hasta ahora) un corto y tres largos, incluido este. Los dos largos anteriores han gozado de predicamento: Una joven prometedora, que ganó el O ...
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ESTRENO EN HBO MAX
Desde el estrepitoso éxito de la serie Juego de Tronos (en lo sucesivo JdT, para abreviar) (2011-2019), los textos escritos por el autor literario, George R.R. Martin (a través de su hasta la fecha inconclusa saga denominada Canción de hielo y fuego) se han convertido, lógicamente, en objeto de deseo por parte de productoras de toda laya, si bien el escritor, sabedor de que autorizar muchos productos sobre el tema podría matar la gallina de los huevos de oro, solo ha accedido a un par de series, La casa del dragón y esta El caballero de los Siete Reinos, ambas precuelas del relato contado en la mentada JdT. Hay también algunos proyectos para hacer “spin-offs”, como uno en torno a la figura de Jon Nieve.
El caballero de los Siete Reinos parte de una trilogía de novelas cortas publicada por Martin entre 1998 y 2010, con los títulos El caballero errante, La espada leal y El caballero misterioso. Su adaptación a la televisión, auspiciada por el gigante HBO, se desarrolla por ahora en una temporada de 6 capítulos, si bien hay ya otra confirmada.
La historia se desarrolla en los mismos Siete Reinos donde tiene lugar JdT, pero 100 años antes. Reina la Casa del Dragón, con el monarca Daeron II, llamado El bueno (que ya era raro entre los Targaryen…). Conocemos a Dunk, hipocorístico de Duncan, un tipo tan extremadamente alto como ingenuo, que acaba de enterrar a su mentor, Ser Arlan, que lo salvó siendo niño de la indigencia y le ha inculcado sus valores de caballero errante, lo que Dunk aspira a ser a la muerte del que ha sido como su padre. Sin saber qué hacer, se dirige a participar en el Torneo de Vado Ceniza, do ...
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24/08/2026
Los hechos
El exterminio de los pueblos amerindios durante la Conquista del Oeste en Estados Unidos fue un violento proceso de expansión territorial y despojo que diezmó a las naciones indígenas a lo largo del siglo XIX. Esa Conquista del Oeste rompió con las formas de vida tradicionales de los nativos mediante el uso sistemático de la fuerza militar. Ideológicamente el país se apoyó en el llamado Destino Manifiesto, creencia cuasi (o sin cuasi…) teocrática que entendía que Dios había dado a los colonos blancos el derecho de ocupar todo el continente (como si Dios estuviera para eso…). Ello conllevó un evidente desprecio racial, viendo a los indígenas como salvajes que estorbaban el progreso de la nueva nación. La justificación legal se apoyó en un “corpus” legislativo aprobado “ad hoc” por el gobierno, como la Ley de Traslado Forzoso de los Indios de 1830, que fue utilizada para expulsar a las tribus aborígenes de sus tierras ancestrales. Para ello el muy democrático (por las que hilan…) estado norteamericano no dudó en lanzar campañas bélicas de su poderoso ejército, con ataques indiscriminados y matanzas masivas, como la tristemente conocida como Masacre de Wounded Knee, en 1890, en la que los militares acabaron con la vida de cientos de hombres, mujeres y niños sioux. Las guerras contra los indígenas (apaches, comanches, cheyennes, semínolas, navajos, chéroquis, sioux, arapajoes, entre otros), comandados por legendarios jefes como Toro Sentado, Cochise, Caballo Loco o Gerónimo, se prolongaron durante décadas, utilizando el gobierno técnicas tan inicuas como fomentar la matanza masiva de bisontes para dejar sin alimento a las tribus de las llanuras. Finalmente, vencidos los pueblos amerindios, los supervivientes fueron confinados por la fuerza en “reservas”, donde se buscó despojarles de su identidad mediante la “reeducación” de los niños en colegios para desarraigarles de su lengua y sus costumbres ancestrales, lo que, a la larga, terminó con el fin del tradicional modo de vida nativo.
Las películas y las series
Si hay una mentira realmente gigantesca en la Historia del Cine, esa es la forma en la que el cine clásico norteamericano de los años treinta, cuarenta y cincuenta (con algunas excepciones) trataron este exterminio amerindio, haciendo que lo que se presen ...
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