C I N E E N P L A T A F O R M A S
ESTRENO EN MOVISTAR+
Oliver Laxe (París, 1982) es un cineasta gallego formado en el audiovisual en Barcelona, en la Universitat Pompeu Fabra. Su cine se caracteriza fundamentalmente por una mirada cargada de etnicismo, con frecuencia en paísajes del Magreb, en películas como Todos vós sodes capitáns, Mimosas y esta Sirat, aunque también ha presentado historias profundamente enraizadas en la Galicia que le vio crecer (que no nacer), como en Lo que arde. Su cine es, entonces, un cine muy telúrico, muy aferrado a la tierra, sea de los aborígenes de esta (Mimosas, Lo que arde), o bien de foráneos, como en esta tremenda (que no tremendista) Sirat.
La historia se ambienta en nuestro tiempo, en el norte de Marruecos. En medio de la nada se celebra una de esas fiestas “rave” que desde hace años se han popularizado, fiestas en las que la gente danza y danza sin parar, quizá como forma de exorcizar sus miedos y sus preocupaciones, una forma de fundirse con los demás bajo el paraguas de un “chunda-chunda” incesante e inmisericorde. En esa “rave” encontramos a Luis y Esteban, padre e hijo, como de cincuenta y doce años, respectivamente; ambos están allí en pos de ...
leer más
ESTRENO EN FILMIN
George Sand (nacida Amantine Aurore Lucile Dupin; París, 1804 – Nohant, 1876) fue una de las más singulares escritoras europeas del siglo XIX. Mientras que sus coetáneas (en cuanto al siglo) Jane Austen, las hermanas Brontë o Mary Shelley, entre otras, fueron escritoras aplastadas por las rígidas convenciones de su tiempo, que hicieron imposible el desarrollo de una carrera normal como autoras, como hacían los hombres, en el caso de George Sand (gracias, por su puesto, a su enorme coraje y determinación) se puede decir que se ganó a pulso ser una mujer libre (dentro de lo que cabe en aquel tiempo, se entiende…), y así poder disfrutar de una fama, de un reconocimiento, del que sus colegas inglesas citadas no pudieron gozar, como hubieran merecido.
Sobre la figura controvertida de esta mujer que se convirtió en el epítome de la mujer libre (en todos los sentidos: profesional, sentimental, sexual, social…) de su época, varias productoras francesas y belgas han unido sus fuerzas para realizar una miniserie de 4 episodios que se centra en los años jóvenes de Sand, a partir de 1831, que es cuando Aurore parece que tomó definitivamente conciencia de lo injusto de su situación (como de todas las mujeres en aquella época), literalmente atada a las decisiones que tomara su marido, por absurdas o restrictivas que fueran. Vemos a Aurore escribiendo, cuando llega el marido; ella bloquea la puerta para evitar que entre en su habitación e interrumpa su tarea. El marido, el barón Casimir de Dudevant, consigue entrar e intenta forzarla. Poco después veremos como la mujer se introduce en un lago, totalmente vestida, se sumerge, y al salir grita su frustración y su rabia… Más tarde veremos también cómo llega su amigo Gustave, quien le presenta al joven Jules Sandeau, un aspirante a escritor, de la que Aurore queda prendada, y que, sin él saberlo, será el pistoletazo de salida a su rebeldía ante su esposo y el punto de arranque de su nueva vida en lib ...
leer más
Retórica de la tontería: otros aspectos
¿Fuiste tú la que tuvo la culpa de la lluvia? / Tú no tuviste nunca la culpa de la lluvia/Alicia, Alicia, yo fui/ yo que estudio por ti...”
Alberti enjuicia al cómico desde fuera – atuendo, tipología, acción, etc. - y desde dentro -psicología, concepto de la vida, del amor, de la muerte, etc.-; a la hora de construir el poema, más allá del título, le hace personaje con voz propia; el “yo”, los distintos “yoes” que van apareciendo en el poemario hablan, se expresan, viven, según su modo de entender la vida. Desde su yo interior, el personaje comunica y transmite sus preocupaciones, sus complejos, sus puntos de vista, sus situaciones dramáticas o cómicas. Alberti les deja “hablar”, como bien precisó C.B. Morris, lo que, en un sistema comunicativo como era el cine silente, no podían hacer en el “lienzo de plata”.
El poemario albertiano se conforma, pues, con un abigarrado sistema basado en la interdependencia de sus intervinientes, pertenezcan estos a la “vida real” de la vida, Rafael Alberti y Maruja Mallo, o a la “vida real” de la pantalla, los “tontos” del cine cómico americano; dicho de otro modo, los personajes “reales” entran a formar parte del mundo de ficción presentado, del universo poético-cinematográfico que ...
leer más