C I N E E N P L A T A F O R M A S
ESTRENO EN FILMIN
Algún día habrá que comentar más detenidamente el papel que está jugando la figura del robot en el cine moderno, quizá a la par que las nuevas tecnologías (como esa Inteligencia Artificial tan fascinante como inquietante, que amenaza con revolucionar el mundo futuro, que cada vez está más cerca), aunque hay que decir que, en general, el cine está tratando benévolamente a este novísimo personaje (bueno, no tan novísimo, que ya aparecía, sin ir más lejos, en el Metrópolis de Lang de los años veinte del pasado siglo…), a veces en carne y hueso (bueno, queremos decir en silicio y fibra óptica…), como en las todavía recientes Robot dreams, de Pablo Berger, o Robot salvaje, de Chris Sanders, magníficas películas que proponen una relación como iguales con los humanos, o incluso tomando el papel de estos, plenamente humanizados.
Mi robot favorito (título algo pedestre para el original Space cadet, literalmente “cadete espacial”, que tampoco es ninguna maravilla…) es la película con la que se estrena en el cine eso que habitualmente se suele llamar “un artista multidisciplinar”, Kid Koala, nombre artístico de Eric Yick Keung San, canadiense cuyos padres eran hongkoneses, un hombre que se ha hecho un nombre como artista en muy diversas facetas, aunque la preponderante sea la de músico, disciplina en la que se ha desempeñado como DJ, productor musical e intérprete multimedia, además de haber actuado como productor teatral, artista visual en “performances”, actor, compositor para bandas sonoras de películas, novelista gráfico… vamos, nada más que le falta hacer números acrobáticos como en el Circo del Sol, que t ...
leer más
Disponible en BBC SERIES
[El lector interesado en la obra de Charlotte Brontë puede consultar también en Criticalia el artículo titulado En el bicentenario de la autora de “Cumbres borrascosas”: las hermanas Brontë en la pantalla (I). Charlotte]
La novela Jane Eyre, publicada en 1847 bajo seudónimo masculino por Charlotte Brontë, fue una de las cinco que escribió la autora inglesa, pero es sin duda su novela por excelencia, la que le ha dado fama inmortal. Según la IMDb, Jane Eyre ha sido llevada a la pantalla en 33 ocasiones, si no hemos contado mal, hasta la fecha de esta crítica.
Esta versión de 2006 nos parece que busca mantener el espíritu gótico y romántico (en el sentido literario, pero también en el otro, el amoroso) típico de la obra de las hermanas Brontë, así como de la novelística de su predecesora Jane Austen, otra finísima diseccionadora de su tiempo histórico y de las relaciones sociales, de clase y sexuales durante la primera mitad del siglo XIX.
La miniserie de 4 capítulos de algo menos de una hora cada uno se ajusta razonablemente a la trama imaginada por Charlotte, aunque con algunas (pocas) licencias y comprimiendo algunas partes de ella (la primera y la última) en beneficio de la trama central, la que mantiene a Jane y Rochester en pantalla mientras se acercan con complicidad en Thornfield Hall, la mansión de él, donde ella presta sus servicios como institutriz de la pupila de Rochester, Alice, u ...
leer más
13/07/2026
La Guerra de la Independencia constituye el hecho fundacional sobre el que se cimenta la nación norteamericana: con ella nacen los Estados Unidos de América como estado de pleno derecho, presentando además por primera vez en el mundo una democracia que (con sus evidentes imperfecciones) fue copiada prácticamente en todo Occidente, e incluso en otros continentes, dando lugar a las actuales democracias burguesas. Sin embargo, a pesar de la importancia capital de este acontecimiento histórico, lo cierto es que el cine no se hecho demasiado eco del mismo, lo que ya resulta raro teniendo en cuenta el chovinismo de los norteamericanos, tan grande (yo diría que incluso más…) como el de los creadores del término, obviamente los franceses. Porque, como ya hemos comentado en más de una ocasión, somos de la opinión de que en el país de la bandera de las barras y estrellas, la religión mayoritaria no es el cristianismo (en ninguna de sus variantes, desde el catolicismo hasta las diversas formas del protestantismo), sino lo que podríamos llamar “el (norte)americanismo”, una religión profana cuyo dios es el propio país, los Estados Unidos, y su profeta el presidente de turno de la nación.
Una postura como decimos cuasi religiosa (o sin el cuasi…) hacia el país, que no deja de ser chocante, por decir algo, cuando ni la propia nación tiene un nombre en sentido estricto, porque Estados Unidos de America no es sino la enunciación de que el país lo forma un grupo de estados situados geográficamente en América…
Los hechos
En la guerra franco-británica que tuvo lugar entre 1756 y 1763, el Reino Unido consiguió la victoria, para lo cual fue fundamental la ayuda de las 13 colonias que la Rubia Albión mantenía en lo que actualmente es el Este de Estados Unidos. Pero aquella contribución de las 13 colonias no solo no les sirvió a éstas en términos económicos, sino que además la Corona les subió los impuestos para cuadrar las cuentas del reino, muy deterioradas tras los gastos bélicos. Aquella subida de impuestos supuso un gran descontento en las 13 colonias, que se manifestaron en Boston, a pesar de lo cual Gran Bretaña hizo oídos sordos. A ese descontento económico se sumó también el político, plasma ...
leer más