C R I T I C A L I A C L Á S I C O S
Disponible en Filmin
Decía el siempre apasionado François Truffaut que para él este film, The innocents, era la mejor película que se había rodado en Reino Unido desde que en 1940 Alfred Hitchcock emigró a Hollywood para rodar Rebeca, quizás otra historia de terror, aunque transversal. Y digo The Innocents obviando el horrible título que se dio en España, casi tan malo como el Posesión Satánica de Sudamérica. Pero vayamos antes a los orígenes, a la base literaria que sustenta a la cinta.
Justo en los últimos años del siglo XIX, en 1898, el escritor estadounidense y británico (en su doble nacionalidad) Henry James, publicaba una no muy extensa novela de terror sicológico, gótico, titulada The Turn of the Screw (traducida entre nosotros como Otra vuelta de tuerca, o cambiando por un artículo, con "una" o "la", según las ediciones). Para entonces ya era famoso por obras como Washington Square o Las bostonianas y después publicaría otras como Los embajadores o La copa dorada. Sin embargo, en su momento esta novela gótica fue un fracaso, quizás porque el público estaba acostumbrado al costumbrismo detall ...
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ESTRENO EN MOVISTAR+
El thriller es, con toda probabilidad, el género más frecuentado en los cientos de series que se filman cada año para las plataformas de “streaming”, esas voraces calderas donde todo cabe, desde lo más eximio a lo más cutre. Lógicamente, cada uno de esos thrillers debe buscar su personalidad propia, su especificidad, aquello que los hace únicos… o al menos intentarlo… Pues en el caso de esta serie, Lynley, de 8 capítulos (ya se ha renovado por otra nueva temporada), el hecho diferencial sería la muy distinta extracción social de los protagonistas: Lynley, el poli del título, es noble, de alta cuna (como decía la canción de Cecilia), octavo conde de Asherton, refinado y exquisito, además de guapo (le olerán los pies, tanta perfección es imposible…). Su compañera y subordinada, la sargento Barbara Havers, es de baja cama (ya que estamos con Cecilia…), una mujer de clase trabajadora, de extracción social modesta, así que el choque de opuestos está servido. Es verdad que la colisión de contrarios en thriller suele dar buen resultado (recordemos Alma letal…), pero no siempre es así, como ocurre aquí.
La acción se desarrolla en una zona ficticia denominada Tres Condados, supuestamente situada en el este de Inglaterra (aunque en realidad se rodó en su mayoría en Dublín). Se ha encontrado el cuerpo muerto de un hombre en ...
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11/10/2026
Los hechos
Desde el siglo XIX en Estados Unidos crecía lo que la Historia conoce como el Movimiento por la Templanza, que demonizaba el consumo de alcohol y propugnaba la prohibición total de las bebidas alcohólicas; este movimiento puritano, esencialmente de origen anglosajón, chocaba con la idiosincrasia de los inmigrantes de otras zonas de Europa (irlandeses, alemanes, italianos…), mucho más tolerantes al respecto. Tras la Primera Guerra Mundial, en la que los enemigos eran los alemanes, principales importadores de alcohol a Estados Unidos, el movimiento aprovechó esa circunstancia para promover una ley, plasmada en la Enmienda XVIII de la Constitución, promulgada por el Congreso a principios de 1920, y que estaría en vigor durante casi 14 años, hasta finales de 1933, derogándose mediante la Enmienda XXI.
Esa prohibición, conocida como Ley Seca, afectó profundamente a la sociedad norteamericana; por un lado el consumo de bebidas alcohólicas, efectivamente, bajó a la mitad, pero con el muy nocivo efecto colateral de fomentar involuntariamente un floreciente comercio clandestino, que provocó un fuerte incremento de la delincuencia, principalmente en grupos étnicos que, como el italiano, ya tenía antecedentes mafiosos en su propio país; también fue relevante la nacionalidad irlandesa en la creación de bandas armadas que gestionaron (igualmente con métodos violentos y utilizando el soborno, la coacción y la extorsión) todo el tráfico de alcohol ilegal que se generó durante esos años. Ello dio lugar a un heterogéneo y poderoso conglomerado delincuencial, el “Sindicato Nacional del Crimen”, contra el que el estado tuvo que luchar no siempre en igualdad de condiciones. Se hicieron famosos algunos gánsteres, como Al Capone, Lucky Luciano, John Dillinger o el sanguinario Bugsy Siegel, el creador de Las Vegas. También en las filas de la ley hubo personajes famosos, aunque bastante menos que aquellos a los que perseguían; el caso de Eliot Ness fue paradigmático, el policía que luchó contra Al Capone, aunque finalmente éste fuera detenido por un delito fiscal y no por sus muchos crímenes (tráfico ilegal de alcohol, prostitución, juego, asesinatos…).
Las películas y las series
Una de las características del cine norteamericano de siempre es su cercanía temporal a los hechos de su historia. Así, en la misma década en la que se promulgó la Ley Seca, los años veinte, y ...
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