C R I T I C A L I A C L Á S I C O S
Disponible en FILMIN y PRIME VIDEO
Douglas Sirk acabaría su carrera americana con este melodrama intensísimo, Imitación a la vida, que sería su mayor éxito comercial y, curiosamente, también puso fin a su filmografía: aunque supervisó algunos audiovisuales a su regreso a su Alemania natal, no figuró ya más como director. Tiene muy buena fama esta película aunque por nuestra parte, reconociéndole sin duda sus evidentes valores, nos gustan más otras de sus propuestas en el mismo género del melodrama, como Obsesión (1954), Solo el cielo lo sabe (1955), Escrito sobre el viento (1956), Ángeles sin brillo (1957) y Tiempo de amar, tiempo de morir (1958), en un lustro, el que va de mediados a finales de los años cincuenta, que supuso su momento de mayor esplendor, confiriéndole prestigio y concitando un gran consenso crítico y popular sobre su extraordinaria capacidad para presentar en pantalla historias apasionadas, grandes dramas en los que el amo ...
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Disponible en RTVE/PLAY
[El lector interesado en la figura de Jane Austen puede consultar también los siguientes artículos publicados en Criticalia: los seis genéricamente titulados A un cuarto de milenio del nacimiento de Jane Austen: su obra en la pantalla, pulsando en los siguientes enlaces: I, II, III, IV, V y VI; y el titulado Escritoras en efigie: cuando las autoras son las protagonistas (V). Reino Unido: las hermanas Brontë, Jane Austen]
En enero de 1817, cuando ya se encontraba enferma, Jane Austen comenzó la redacción de su novela Sanditon, que dejó de escribir en marzo de ese año, para morir poco después, en julio. Lo escrito por Austen fueron solo 12 capítulos, apenas el planteamiento de la historia. El manuscrito no se publicó en su momento, quedando en herencia de la familia. Años más tarde, su sobrina Anne Austen Lefroy intentó continuarla, abandonando esa empresa finalmente, aunque en 1983 se publicó con el título Jane Austen's Sanditon: A Continuation by Anna Austen Lefroy. Por s ...
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11/10/2026
Los hechos
Desde el siglo XIX en Estados Unidos crecía lo que la Historia conoce como el Movimiento por la Templanza, que demonizaba el consumo de alcohol y propugnaba la prohibición total de las bebidas alcohólicas; este movimiento puritano, esencialmente de origen anglosajón, chocaba con la idiosincrasia de los inmigrantes de otras zonas de Europa (irlandeses, alemanes, italianos…), mucho más tolerantes al respecto. Tras la Primera Guerra Mundial, en la que los enemigos eran los alemanes, principales importadores de alcohol a Estados Unidos, el movimiento aprovechó esa circunstancia para promover una ley, plasmada en la Enmienda XVIII de la Constitución, promulgada por el Congreso a principios de 1920, y que estaría en vigor durante casi 14 años, hasta finales de 1933, derogándose mediante la Enmienda XXI.
Esa prohibición, conocida como Ley Seca, afectó profundamente a la sociedad norteamericana; por un lado el consumo de bebidas alcohólicas, efectivamente, bajó a la mitad, pero con el muy nocivo efecto colateral de fomentar involuntariamente un floreciente comercio clandestino, que provocó un fuerte incremento de la delincuencia, principalmente en grupos étnicos que, como el italiano, ya tenía antecedentes mafiosos en su propio país; también fue relevante la nacionalidad irlandesa en la creación de bandas armadas que gestionaron (igualmente con métodos violentos y utilizando el soborno, la coacción y la extorsión) todo el tráfico de alcohol ilegal que se generó durante esos años. Ello dio lugar a un heterogéneo y poderoso conglomerado delincuencial, el “Sindicato Nacional del Crimen”, contra el que el estado tuvo que luchar no siempre en igualdad de condiciones. Se hicieron famosos algunos gánsteres, como Al Capone, Lucky Luciano, John Dillinger o el sanguinario Bugsy Siegel, el creador de Las Vegas. También en las filas de la ley hubo personajes famosos, aunque bastante menos que aquellos a los que perseguían; el caso de Eliot Ness fue paradigmático, el policía que luchó contra Al Capone, aunque finalmente éste fuera detenido por un delito fiscal y no por sus muchos crímenes (tráfico ilegal de alcohol, prostitución, juego, asesinatos…).
Las películas y las series
Una de las características del cine norteamericano de siempre es su cercanía temporal a los hechos de su historia. Así, en la misma década en la que se promulgó la Ley Seca, los años veinte, y ...
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