C I N E E N P L A T A F O R M A S
ESTRENO EN MOVISTAR+
Cesc Gay, a la chita callando, se ha convertido en un sólido valor del cine español. Descubierto a finales del siglo XX con Hotel Room (filmada en comandita con Daniel Gimelberg), el resto de su filmografía, ya en solitario, nos ha descubierto a un guionista y director que centra su cine en las relaciones humanas, fundamentalmente las románticas, pero también las amistosas (alguien dijo que la amistad no es sino amor sin sexo…). Películas como Krámpack, Ficción, Una pistola en cada mano, Truman, o Sentimental (que, por cierto, a la fecha de estas líneas ya ha sido versionada en el extranjero hasta en seis ocasiones…), le han conferido un estatus a Gay que, ciertamente, le permite rodar con normalidad cada 2/3 años.
Claro que no siempre Gay da en la diana, o así nos parece, como veremos más adelante… La historia que se nos cuenta en esta Mi amiga Eva (título insulso donde los haya, por cierto…) se ambienta en nuestro tiempo, inicialmente en Roma, donde conocemos a Eva, barcelonesa que trabaja en una editorial en su ciudad natal, en un viaje de trabajo en la capital de Italia. Allí conoce, por casualidad (aunque el primer c ...
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ESTRENO EN FILMIN
Mujeres al frente del poder en las naciones no habido muchas que digamos. En España solo ha habido dos reinas efectivas (al margen de las consortes), Isabel I e Isabel II, aparte de otra que lo fue “de iure” pero no “de facto”, la conocida como Juana la Loca. En los períodos democráticos tampoco ha habido ninguna presidenta del gobierno ni, cuando hubo república, presidenta de la ídem. En otros países la cosa tampoco es mucho mejor: es cierto que Reino Unido ha tenido varias reinas (además, de armas tomar, como Isabel I e Isabel II) y también varias primeras ministras (Thatcher, entre ellas, que mandaba mucho), y en otros países, excepcionalmente, han tenido mujeres al frente del estado o del gobierno (Golda Meir en Israel, Merkel en Alemania, Indira Ghandi en la muy machista India, incluso Tansu Çiller en Turquía, país que tampoco se queda atrás en el tema del machismo…).
Pero lo cierto es que suele ser la excepción, incluso en países de honda raíz democrática, como Islandia, país fundado como tal en 1944, pero que no tuvo al frente del estado a ninguna fémina hasta 1980, treinta y seis años después de su constitución como estado soberano. Esta serie, Vigdís, cuenta precisamente la historia de esta primera presidenta de la república, Vigdís Finnbogadóttir.
La miniserie, de 4 capítulos, se inicia en un plató televisivo, donde vemos a Vigdís durante la campaña electoral que, en ese 1980, la llevó a la primera magistratura del país. Desde ese punto vemos cómo Vigdís recuerda su vida, en un amplio flashback que durará casi toda la serie, aunque puntualmente retornaremos a esa primera escena. La vemos adolescente, con sus amigas, y conocemos a su hermano menor. Estamos alrededor de 1946, ya terminada la Segunda Guerra Mundial. A Vigdís le choca que sus padres le impidan ir a Reikiavik, la capital, pero sí dejen a su hermano, que e ...
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El título del poemario “Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos”, de Rafael Alberti, fue sugerido por José Bergamín y tiene su antecedente en la obra de Calderón de la Barca “La hija del aire”; en ella, Chato, el bufón, dice en la primera parte de la obra: “Yo era un tonto, y lo que he visto/ me ha hecho dos tontos. No sé/ si he de acertar el camino”. Los poemas fueron publicados en “La Gaceta Literaria” a lo largo de 1929. Los cómicos cinematográficos homenajeados fueron los siguientes: “Harold Lloyd, Harry Langdon, Wallace Beery, Larry Semon, Stan Laurel, Oliver Hardy, Ben Turpin, Buster Keaton, Charlot, Louise Fazenda, Bebe Daniels, Charles R. Bowers, Raymond Hatton y Adolphe Menjou”.
El conjunto de textos publicado por Alberti en la revista citada supone un “poemario” con estilo preciso y temática concreta. Una mirada a la publicación literario-cinematográfica de la época permite constatar que la prosa y el ensayo con tales contenidos tuvieron mejor suerte, tanto en la creación como en la edición, por parte de los vanguardistas y escritores de la generación (Ayala, Arconada, etc.), mientras que un libro de poemas cinematográficos ni siquiera constituye excepción a la regla. Por eso, el conjunto del poeta andaluz (más allá de sus valores intrínsecos) merece ser destacado por cuanto se ofrece armoniosamente como respuesta sugerente y original a un bloque cinematográfico tan determinado como el cine cómico americano, ...
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