C I N E E N P L A T A F O R M A S
ESTRENO EN PRIME VIDEO, APPLE TV, RAKUTEN Y ACONTRA+
[El lector interesado en la obra de Maggie Smith puede consultar también en Criticalia el artículo titulado Los mejores años de Miss Maggie (Smith)]
El cine “feel good” (ya saben, cine para sentirse bien...) sigue gozando de buena salud, aunque no siempre dé en la diana. He aquí un buen ejemplo: esta El club de los milagros es tan bienintencionada como, nos tememos, fallida... La acción se desarrolla en los años sesenta, en un pueblecito irlandés en el que ha fallecido recientemente una de sus habitantes, una anciana muy querida por los vecinos; de Estados Unidos regresa su hija, Chrissie, que marchó del pueblo (bueno, la echaron, como ella se encarga de recalcar) cuarenta años atrás, cuando aún no había alcanzado la mayoría de edad, al quedarse embarazada de su novio, que murió poco después ahogado en alta mar. Aquel hecho de la marcha de Chrissie a Norteamerica, en la muy católica Irlanda de los años veinte, una sociedad meapilas hasta decir basta, produjo una fortísima impresi&oacu ...
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Disponible en BBC SERIES
[El lector interesado en la obra de Charlotte Brontë puede consultar también en Criticalia el artículo titulado En el bicentenario de la autora de “Cumbres borrascosas”: las hermanas Brontë en la pantalla (I). Charlotte]
La novela Jane Eyre, publicada en 1847 bajo seudónimo masculino por Charlotte Brontë, fue una de las cinco que escribió la autora inglesa, pero es sin duda su novela por excelencia, la que le ha dado fama inmortal. Según la IMDb, Jane Eyre ha sido llevada a la pantalla en 33 ocasiones, si no hemos contado mal, hasta la fecha de esta crítica.
Esta versión de 2006 nos parece que busca mantener el espíritu gótico y romántico (en el sentido literario, pero también en el otro, el amoroso) típico de la obra de las hermanas Brontë, así como de la novelística de su predecesora Jane Austen, otra finísima diseccionadora de su tiempo histórico y de las relaciones sociales, de clase y sexuales durante la primera mitad del siglo XIX.
La miniserie de 4 capítulos de algo menos de una hora cada uno se ajusta razonablemente a la trama imaginada por Charlotte, aunque con algunas (pocas) licencias y comprimiendo algunas partes de ella (la primera y la última) en beneficio de la trama central, la que mantiene a Jane y Rochester en pantalla mientras se acercan con complicidad en Thornfield Hall, la mansión de él, donde ella presta sus servicios como institutriz de la pupila de Rochester, Alice, u ...
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13/07/2026
La Guerra de la Independencia constituye el hecho fundacional sobre el que se cimenta la nación norteamericana: con ella nacen los Estados Unidos de América como estado de pleno derecho, presentando además por primera vez en el mundo una democracia que (con sus evidentes imperfecciones) fue copiada prácticamente en todo Occidente, e incluso en otros continentes, dando lugar a las actuales democracias burguesas. Sin embargo, a pesar de la importancia capital de este acontecimiento histórico, lo cierto es que el cine no se hecho demasiado eco del mismo, lo que ya resulta raro teniendo en cuenta el chovinismo de los norteamericanos, tan grande (yo diría que incluso más…) como el de los creadores del término, obviamente los franceses. Porque, como ya hemos comentado en más de una ocasión, somos de la opinión de que en el país de la bandera de las barras y estrellas, la religión mayoritaria no es el cristianismo (en ninguna de sus variantes, desde el catolicismo hasta las diversas formas del protestantismo), sino lo que podríamos llamar “el (norte)americanismo”, una religión profana cuyo dios es el propio país, los Estados Unidos, y su profeta el presidente de turno de la nación.
Una postura como decimos cuasi religiosa (o sin el cuasi…) hacia el país, que no deja de ser chocante, por decir algo, cuando ni la propia nación tiene un nombre en sentido estricto, porque Estados Unidos de America no es sino la enunciación de que el país lo forma un grupo de estados situados geográficamente en América…
Los hechos
En la guerra franco-británica que tuvo lugar entre 1756 y 1763, el Reino Unido consiguió la victoria, para lo cual fue fundamental la ayuda de las 13 colonias que la Rubia Albión mantenía en lo que actualmente es el Este de Estados Unidos. Pero aquella contribución de las 13 colonias no solo no les sirvió a éstas en términos económicos, sino que además la Corona les subió los impuestos para cuadrar las cuentas del reino, muy deterioradas tras los gastos bélicos. Aquella subida de impuestos supuso un gran descontento en las 13 colonias, que se manifestaron en Boston, a pesar de lo cual Gran Bretaña hizo oídos sordos. A ese descontento económico se sumó también el político, plasma ...
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