C R I T I C A L I A C L Á S I C O S
Disponible en MOVISTAR+, DISNEY+, PRIME VIDEO, APPLE TV Y RAKUTEN.
Cuando en Estados Unidos se aproxima o se entra en la década de los años setenta del pasado siglo XX, una vez dejado atrás un período de disfrute de la posguerra, que originó en gran manera un cine de evasión, con musicales, comedias románticas, aventuras de ambientación histórica o simple divertimento, parece que la temática -ampliamente denominada como policíaca- fue ganando su espacio entre los muchos y diferentes géneros que un cine en expansión iba presentando a los espectadores norteamericano. Cintas como Bullitt (del eficaz realizador británico Peter Yates), con un atrayente reparto a base de Steve McQueen, Jacqueline Bisset o Robert Duvall, ya se adelantaba en 1968 a esta tendencia que decimos. Y casi al mismo tiempo Clint Eastwood -y el director Don Siegel- imponen su personaje de Harry el Sucio en varias y exitosas cintas, antes de que años después el actor generara una obra cada vez más variada y madura.
Y justo es ya en el primer año de la década, en 1971, filmada ahora por el norteamericano William Friedkin -nacido en Chicago en 1935-, cuando va a surgir una cinta que afianza lo que decíamos de la pujanza de las películas policíacas, un año después de que su director acertara con Los chicos de la banda, bien recibida en taquilla, una hábil trama de intriga y comedía dramática. Ahora, con The French Connection, en España con el añadido de Contra el imperio de la droga, y en Latinoamérica solo como La conexión francesa. Entre unas y otras titulaciones vamos ya intuyendo que la droga forma ...
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ESTRENO EN FILMIN
La serie danesa Borgen (2011-2014), en sus tres temporadas originales, más la continuación que la cerró, a modo de coda, en 2022, con el título de Borgen. Reino, poder y gloria, ha sido, evidentemente, uno de los grandes éxitos seriéfilos del siglo XXI, y de forma también bastante obvia su fórmula ha sido copiada en otros audiovisuales o, si queremos ser más benévolos, ha inspirado no pocas series o miniseries. La fórmula que ensayó Borgen, y que tan buen resultado le dio, fue la de una audaz intriga política en la que se mezclaban los típicos movimientos palaciegos (incluidas las inevitables zancadillas y traiciones…) con las vidas de los personajes principales, desde la protagonista, que llegará a ser primera ministra, a sus asesores, familia, etcétera.
Pues una de esas miniseries hechas “a la manera de…” nos parece que es esta 8 meses, cuyo título original, Doktrinen, ya recuerda un poco al Borgen que creó en su momento Adam Price. La historia se ambienta en la Suecia actual. Conocemos a Nina, una periodista “freelance” con problemas económicos, que está a punto de ser desahuciada de su casa por falta de pago y además tiene problemas de salud. Nina intenta trabajar en un periódico donde conoce a alguien, pero allí le dan largas. Mientras da vue ...
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La realidad y el deseo
De entre la Prosa de Cernuda, Historial de un libro (sobre La realidad y el deseo) se convierte en buena guía para orientarnos sobre los gustos del poeta y encuadrar los cinematográficos en estrecha relación con los demás. Factores auditivos y visuales le estimulan y de ello surge la necesidad de expresarlos poéticamente; en ejemplos del propio autor, pueden serlo tanto una melodía de jazz o la hermosura física juvenil, “cuyo poder y encanto a todo lo antepongo”, como el espacio y el tiempo. El cine le ofrecía materia sobrada para hilar un discurso donde tales referentes se labraron como recurso poético (y, en efecto, así se hará con los poemas citados posteriormente), pero Cernuda, en esto como en tantas otras cosas, se mostró económico y reservado; la elucubración personal en materia cinematográfica deviene en ocasional y parece más próxima a valores emocionales de un voyeurista que al proceder racionalista de un distanciado espectador. Acaso, una forma más de surrealismo.
Sin embargo, en El indolente combina un cúmulo de factores emotivo ...
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