C I N E E N S A L A S
[El lector interesado en la figura de Isabel Coixet puede consultar en Criticalia los artículos titulados genéricamente Premio Nacional de Cinematografía: Isabel Coixet, pulsando en los siguientes enlaces: I y II]
Isabel Coixet continúa con su cine casi siempre centrado en las relaciones personales, y casi siempre también con protagonismos femeninos, con la adaptación al cine de la novela obviamente autobiográfica Tre ciotole (“Tres cuencos”), original de la periodista y escritora Michela Murgia, publicado por Mondadori en 2023, pocos meses antes de la muerte de la autora, ya aquejada de un cáncer terminal. Sobre esa novela, Coixet y su coguionista Enrico Audenino han armado este film, coproducido en su mayor parte por Italia (85%), corriendo la parte residual de cuenta de España. El film se ha rodado totalmente en el país de la bota, y en especial en el famoso y clásico barrio del Trastevere.
La novela de Murgia, efectivamente, era una novela en clave de testamento: al principio del film vemos a Marta y su pareja, ambos de mediana edad, viajando por el caótico tráfico romano en moto (bueno, en Vespa, que para eso estamos en Italia…). Vienen de la inauguración de una exposición. Entran en un súper a comprar algo y a la salida le regalan, con los puntos de la tarjeta, tres cuencos… De regreso a la casa que comparten, parece evidente que a él le molesta todo de ella; diga lo que diga, al hombre le sienta fatal y su enfado va en aumento. Como era de prever, ya en la cama, él le dice que mejor lo dejan “por un tiempo” (eso, en román paladino, por supuesto, es “ahí te quedas para siempre”). Marta, tras este abandono, se siente vitalmente desorientada; en los días siguientes pierde los estribos con su hermana (cosa fácil, porque es una pesada de narices…) y, en general, incluso en sus clases como profesora de educación física, está sin estar. Empieza a tener problemas estomacales; visita ...
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ESTRENO EN FILMIN
Mujeres al frente del poder en las naciones no habido muchas que digamos. En España solo ha habido dos reinas efectivas (al margen de las consortes), Isabel I e Isabel II, aparte de otra que lo fue “de iure” pero no “de facto”, la conocida como Juana la Loca. En los períodos democráticos tampoco ha habido ninguna presidenta del gobierno ni, cuando hubo república, presidenta de la ídem. En otros países la cosa tampoco es mucho mejor: es cierto que Reino Unido ha tenido varias reinas (además, de armas tomar, como Isabel I e Isabel II) y también varias primeras ministras (Thatcher, entre ellas, que mandaba mucho), y en otros países, excepcionalmente, han tenido mujeres al frente del estado o del gobierno (Golda Meir en Israel, Merkel en Alemania, Indira Ghandi en la muy machista India, incluso Tansu Çiller en Turquía, país que tampoco se queda atrás en el tema del machismo…).
Pero lo cierto es que suele ser la excepción, incluso en países de honda raíz democrática, como Islandia, país fundado como tal en 1944, pero que no tuvo al frente del estado a ninguna fémina hasta 1980, treinta y seis años después de su constitución como estado soberano. Esta serie, Vigdís, cuenta precisamente la historia de esta primera presidenta de la república, Vigdís Finnbogadóttir.
La miniserie, de 4 capítulos, se inicia en un plató televisivo, donde vemos a Vigdís durante la campaña electoral que, en ese 1980, la llevó a la primera magistratura del país. Desde ese punto vemos cómo Vigdís recuerda su vida, en un amplio flashback que durará casi toda la serie, aunque puntualmente retornaremos a esa primera escena. La vemos adolescente, con sus amigas, y conocemos a su hermano menor. Estamos alrededor de 1946, ya terminada la Segunda Guerra Mundial. A Vigdís le choca que sus padres le impidan ir a Reikiavik, la capital, pero sí dejen a su hermano, que e ...
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La película Al Oeste (Go west) puede dividirse en tres partes: introducción, vida en el rancho y sucesos en la ciudad hasta quedar encerrada la manada. Alberti selecciona aspectos de la segunda y en ellos se inspira para, sin menospreciar otros motivos cinematográficos ajenos, estructurar y elaborar su poema. Se ha interesado en una parcela concreta de la historia y en una específica relación de sus protagonistas. El poeta construye su propio escenario (el bosque, que nada tiene que ver con el film), establece sugerentes relaciones personajes-naturaleza (Georgina-animales) y sustituye a Friendless (personaje) por Keaton (actor). Como en El moderno Sherlock Holmes, Buster sale de la realidad, mediante el sueño, y se incorpora a la pantalla para proceder después en sentido inverso, saltando de la ficción a la realidad. Alberti, sale de la película de donde selecciona al actor real y al personaje animal para adentrarse en un universo propio donde organiza los códigos de representación y de relaciones interpersonales y en el que, el propio poeta, por sugerentes evidencias, queda connotativamente incluido.
Como otros poemas semejantes, éste responde, según el criterio de su autor, al concepto de “representable”; en efecto, el propio Alberti lo ha declamado e interpretado en numerosas ocasiones, desde la sexta sesión del “Cine-club Español” (4 de mayo de 1929) hasta en sus giras artísticas con Nuria Espert tituladas “Aire y Canto de la Poesía a dos voces”.
Normalidad frente a anormalidad
El tí ...
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